Cambiemos quiere Presupuesto y reformas previsional y tributaria antes de Navidad

La coalición oficialista de la Cámara de Diputados decidió apurar para la próxima semana la firma de los dictámenes de las reformas previsional y tributaria, los acuerdos fiscales y del Presupuesto 2018, con el fin de poder sancionar este paquete económico en las sesiones que se celebrarán entre el 19 al 21 de diciembre.
La intención del interbloque Cambiemos es sancionar el martes 19 los proyectos de Presupuesto, de reforma tributaria y revalúo de ganancias, que deben ser tratados por el Senado, y convertirlos en ley entre el 20 y 21 los acuerdos fiscales y la reforma previsional, informaron fuentes parlamentarias.
De todos modos, el gran desafío será aprobar la reforma previsional, que divide las aguas entre el oficialismo y la oposición, y donde los votos están muy ajustados, porque Cambiemos cuenta con 107 votos propios y cuatro aliados, con lo cual necesita casi una veintena más para garantizar su sanción.
Hasta ahora podría sumar a los seis santiagueños, cinco misioneros, cinco cordobeses, dos entrerrianos, un neuquino, y otros legisladores que tienen monobloques, como el salteño Alfredo Olmedo, y cuatro tucumanos, con lo cual podría alcanzar la mayoría para sancionar esta ley.
Por ese motivo, el oficialismo decidió adelantar el debate de la reforma previsional una semana para evitar que el rechazo sume nuevas voluntades, al tener en cuenta que ya se oponen el kirchnerismo, la izquierda, Movimiento Evita y la mitad del interbloque del justicialismo, indicaron voceros parlamentarios.
Uno de los puntos más controvertidos el proyecto de reforma previsional es la modificación del mecanismo para calcular el haber establecido en la ley de movilidad, sancionada en 2009 durante el gobierno de Cristina Kirchner.
Ahora la propuesta del Gobierno establece un sistema combinado del aumento de la inflación y la variación de salarios (una combinación de “un 70 por ciento del índice inflacionario y un 30 por ciento de la variación de salarios”).
En un principio, la intención de Cambiemos era sancionar el 19 y 20 de diciembre los proyectos de Presupuesto 2018, la reforma tributaria y revalúo de ganancias, y los días el 26 y 27 la reforma previsional, el acuerdo Fiscal y de Responsabilidad Fiscal. Ahora quieren tratar todo el paquete de iniciativas previo a las fiestas de Navidad.
Voceros del macrismo señalaron que sólo se llamará a sesión el 27 si el Senado debate la reforma laboral como reclama el gobierno nacional, aunque eso parece hoy poco probable que suceda ya que el bloque peronista decidió postergar su debate hasta el 2018.
Por lo pronto, el presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó, está armando la integración de las comisiones de Presupuesto, Asuntos Constitucionales, Laboral, Legislación General, y Previsión y Seguridad Social, para que puedan emitir los dictámenes que se analizarán en el recinto de sesiones.
De todos modos, la convocatoria a las comisiones recién podrá hacerse cuando el presidente Mauricio Macri formalice la citación a extraordinarias -que sucederá en las próximas horas-, donde se incluirá el paquete económico y la firma de convenios internacionales.
La sesión maratónica se abrirá el 19 con el debate del proyecto de Presupuesto 2018, que contempla crecimiento de la economía del 3,5 por ciento, una inversión del 12 por ciento, gastos sociales que ascenderán 76 por ciento del gasto primario y una inflación promedio del 15,7% anual.
Ese mismo día se debatirá el proyecto de reforma tributaria, que contempla una rebaja en los aportes patronales, una reducción del impuesto a las Ganancias para las empresas que no distribuyan dividendos, y autoriza que el pago del impuesto al cheque se tome a cuenta de ganancias.
También en la misma jornada se tratará el proyecto de revalúo, para que las empresas puedan actualizar sus balances a la inflación.
En tanto, el miércoles 20 y jueves 21, junto a la reforma previsional, se debatirá el consenso fiscal firmado con los gobernadores, y la reforma ley de responsabilidad fiscal, en la cual los mandatarios se comprometen a tomar medidas para bajar el gasto público.