patagones

En el partido de Patagones, al sur de la provincia de Buenos Aires, se registra actualmente una ocupación de camas de terapia intensiva del 90%, pero las autoridades locales detallaron que los contagios de coronavirus «comenzaron a descender lentamente» producto de las medidas de restricción adoptadas desde el gobierno nacional.
«La segunda ola de Covid-19 nos tiene complicados, pero de a poco, los casos comenzaron a bajar: ayer estábamos en 583 y hoy en 570», precisó en declaraciones a Télam el intendente del distrito, José Luis Zara (Cambiemos), quien añadió que «se empiezan a sentir los efectos del confinamiento estricto».
La declaración del jefe comunal se produce de cara al vencimiento mañana del decreto de necesidad y urgencia (DNU) del Gobierno nacional que estableció nuevas restricciones para bajar los contagios, en el marco de la segunda ola de la pandemia que atraviesa el país.
Zara contó que Patagones se encuentra en Fase 2 por el vertiginoso crecimiento de casos de coronavirus registrado en las últimas semanas y señaló que en el hospital de Carmen de Patagones, Dr. Pedro Ecay, «hay una ocupación del 90% de las camas de terapia intensiva».
Precisó que «la segunda ola es más contagiosa y agresiva, ya no todos la pasan bien y la gente se empieza a asustar y a tomar conciencia porque comienza a tener cada vez más personas conocidas que fallecieron».
En ese contexto, se refirió a la situación de las distintas localidades del partido y expuso que, por ejemplo, «en Stroeder hay 62 casos sobre casi 2.000 habitantes», pero destacó que «están todos aislados en su casa y hay sólo dos internados».
«Hace un mes tuvimos también un pico en Juan A. Pradere, con 40 contagiados sobre 800 habitantes, pero la misma gente se empezó a asustar e intensificó los cuidados», dijo.
El intendente indicó que desde el Municipio se realizan controles diarios, apuntó que «durante el día la gente circula, pero a las 20 no anda más nadie».
Pidió «responsabilidad y cuidados» a la población, evitar «las reuniones sociales y encuentros para lograr consolidar el descenso de casos».
En ese tono, el presidente del bloque Frente Renovador en el Concejo Deliberante, Ricardo Marino, contó que existe «mucha preocupación» por los contagios en el partido y planteó la necesidad «de seguir trabajando para que la gente entienda que debe cuidarse».
«No hay que olvidarse de colocarse el tapaboca ni del distanciamiento», recalcó y señaló que en el distrito «se hacen controles» sobre todo para evitar «fiestas clandestinas, que son las que generan muchos contagios».
El edil, que integra el Comité de Crisis local en nombre del Frente de Todos, además remarcó que a través del trabajo entre distintos organismos municipales y la policía se logró «que los supermercados eviten aglomeración de clientes y respeten el distanciamiento».
«Si bien el gobierno local no es de nuestro mismo color político, tratamos que en esta situación pandémica trabajar juntos para superar esta difícil situación», indicó y pidió «responsabilidad» a la sociedad «hasta que lleguen más vacunas y controlemos la situación».
En tanto, el director de la radio 103.5 de la localidad de Stroeder, Carlos Adami, se mostró alarmado por la situación actual y graficó: «el tema se agravó en menos de una semana ya que en un pueblo de 1.800 habitantes pasamos de tener 6 casos y un puñado de aislados a 70 positivos -la mayoría jóvenes- y 150 aislados».
Pidió «acciones del municipio», remarcó que «la comunidad no deja de manifestar preocupación» y contó que «hay comercios que, por iniciativa propia ante el miedo a los contagios, decidieron cerrar las puertas de sus comercios hasta que merme la circulación del virus».
En esa misma línea, el médico Luiz Urízar, ex secretario de Salud de Patagones y ex jefe zona Sanitaria de la región, dijo a esta agencia que la situación de Stroeder «es verdaderamente compleja: más de 100 aislados y más de 50 enfermos».
«Esperamos q las autoridades tomen medidas de control más estricto, hagan seguimiento de los casos y de la cadenas de contactos estrechos para cortar la cadena porque hay mucha gente infectada», analizó.
Pidió «tomar en serio» la problemática y que se adopten «medidas urgentes para contener esta ola porque, de seguir así, se va a complicar más todavía y el Hospital de Carmen de Patagones, al que derivan a los enfermos de Stroeder, está lleno».
«Para no llegar a una situación extrema, hay que cortar la cadena de infección, porque no tenemos lugar de internación en terapia. Es hora de que las autoridades actúen de forma enérgica antes de que sea tarde», concluyó.