¿Hacen bien las verduras congeladas?

Un brote de listeriosis –infección grave generalmente causada por el consumo de alimentos contaminados con la bacteria– en países de Europa se relaciona con el consumo de verduras congeladas que no se cocinan lo suficiente.
La noticia la reveló la Food Standards Agency. Además la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, identificó 47 casos de brote, que como consecuencia terminó con la vida de nueve personas por la infección, lo que provocó que 43 productos fueran retirados de los supermercados del Reino Unido.
Sin embargo, las organizaciones de salud han declarado que las verduras congeladas, incluido el maíz dulce, pueden consumirse si se toman las medidas adecuadas.
Los vegetales frescos requieren preliminares. Antes de llevarlos a la mesa, crudos o cocidos, precisan de cuidados y atenciones que no siempre se asumen. Para ahorrar trabajo y tiempo existen alternativas envasadas y congeladas.
Congelar los alimentos puede hacer que pierdan cualidades nutritivas ya que, como sostiene David Gasol, nutricionista especializado en veganismo y macrobiótica, “en el proceso de congelación el agua de las verduras cristalizas rompe la estructura natural del alimento”.
En muchos casos, las personas expuestas a esta bacteria pueden no experimentar ningún síntoma en absoluto, como explicó la Dr. Kathie Grant, jefa de la Unidad de Referencia de Bacterias Gastrointestinales en Public Health England.
Otros síntomas leves de listeriosis pueden incluir tener temperatura alta de 38 grados o más, así como escalofríos, molestias y dolores, como lo describe el The National Health Service (NHS).
En los casos más severos, como dolor de cabeza agudo, convulsiones, erupciones con manchas y dificultad para mirar la luz podrían ser signos de que la listeriosis ha desencadenado la meningitis ––inflamación del tejido delgado que rodea el cerebro y la médula espinal––.
Prevenílo cocinando adecuadamente las verduras congeladas antes de comerlas.