Indio Solari: “Seguir cantando es la única promesa que hago últimamente”

El exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Carlos “El Indio” Solari, afirmó anoche: “seguir cantando es la única promesa que hago últimamente, porque es lo que me gusta: cantar».
«Me gusta mucho decir mis letras con música, soy más un rapsoda que un poeta. Sigo haciendo canciones, todos los días hay una por lo menos”, expuso el músico de 72 años durante una entrevista con radio Provincia AM 1270.
En ese marco, Solari -que actualmente encabeza Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado- anunció que planea hacer «dos bandas con la misma gente, siempre que ellos quieran» y destacó: «hasta ahora me dicen todo que sí».
«Se va a llamar El míster y los marsupiales extintos y voy a hacer la música más elaborada que tengo, que no es tanto el rock de guitarra. La voy a hacer para la gente más grande, no es tanto para bailar, es más lenta”, remarcó.
Luego, el Indio hizo referencia al mal de Parkinson, enfermedad neurodegenerativa que padece desde 2016.
«Tengo cosas para entretenerme y, si no, tengo que buscarlas, porque es lo que me abstrae del problemita que tengo con el señor Parkinson, que está avanzando de a poquito el tipo, mientras no venga de golpe”, dijo.
Luego, se refirió a su último libro “La vida es una misión secreta”, en el que, junto al dibujante Pablo Serafín, recrea visualmente sus canciones más emblemáticas incluyendo una de las últimas: “Encuentro con un ángel amateur”.
“Primero le dije que no (a Serafín), porque él hacía personajes raros, que estaban bien, pero para otro proyecto. Se ve que el tipo tenía hambre de trabajar, de hacer cosas más conocidas y cambió para conmigo, aunque me dijo que había cambiado en general. Hizo personajes más reales dentro de la locura que es el texto. Parecen los fotomontajes que hago yo, como las ilustraciones que hago yo”, describió.
Agregó que él eligió las canciones y luego permitió que el dibujante «haga su interpretación». En ese sentido, indicó: «algunas son cercanas porque lo guié y en otras no, pero va en la línea de lo que yo pregono, la mayoría de las cosas las charlamos, él leyó mucho las letras, le gustaba lo que yo hacía y así era más fácil”.
“Siempre fui más de ejercer el arte que de aprenderlo. Matemáticas nunca fue lo mío por eso no terminé el secundario. Pasé por todos los colegios y no me recibí de nada”, afirmó.
Al repasar su etapa de exploración artística, en la juventud, señaló haberse sentido impactado por la pintura de Federico Carden y reveló que en aquel momento descubrió la escritura de Themis Speroni.
“No tengo un momento donde el arte me deslumbró, fui de a poco viendo cosas que me gustaban. Un músico me fue llevando a otro, un escritor me fue llevando a otro y un pintor me fue llevando a otro. Llegue al blues por los Beatles y Rolling Stones”, manifestó el músico.
«Me hice una ensalada bárbara, porque yo era tabula rasa. En mi casa había sólo libros de política y de historia y discos de música clásica”, señaló Solari.
“Me fui haciendo una sopa de todo eso y desembocó en esto de lo cual tengo que arrepentirme de muchas cosas, pero no lo voy a hacer, porque soy soberbio, como digo en la última canción”, subrayó el artista.
Ponderó haber tenido «la suerte de tener facilidad», la misma que algunos poseen «para jugar a la pelota, otros para ecuaciones numéricas y otros para lo que es histriónico o artístico».
En ese contexto, apuntó que «eso tiene que ver con el magnetismo físico que tenés, que no quiere decir que seas buen mozo, sino que tenés una manera medio atractiva de presentar las cosas» y agregó que «eso, para aquel que se dedica a su ego, a la soberbia, es un elemento de primera calidad”.
El Indio admitió que “todo fue paulatino» en su vida y añadió que, por eso suele decir que «fue una especie de paraíso».
«Para mí, el paraíso fue acá, porque no tengo fe. La fe no se puede fabricar, la tenés o no”, resaltó.
Por otro lado, Solari analizó el contexto actual, atravesado por la pandemia, y reflexionó: “la gente dice que ignora cosas que pasan, pero (Marshall) McLuhan lo explicó hace mucho tiempo: si no entendés la manipulación que hacen los medios es porque no leíste los libros que se dedicaron a eso y jodete”.
Aseguró que la pandemia “confirma cosas” porque “la historia humana no es muy diferente a través de los siglos, las pasiones básicas son siempre las mismas, que se resuelven cada vez con mayores atrocidades, porque la capacidad humana de hacer daño es cada vez mayor”.
“Los dueños de los medios son gente de mierda, la gente de mierda se une y la que no lo es trata de unirse, pero aquellos tienen el beneficio de la fuerza bruta, de la potencia del imperio o el poder de la prensa. No entiendo que gente que ha ido al secundario, que tiene instrucción, siga creyendo en las pelotudeces que dicen”, manifestó el artista.
Recalcó así que “canallas tiene que haber, gente que está en el poder, en lugares privilegiados, pero que vayan atrás de ellos como del Flautista de Hamelín, no se entiende. Los verdaderos dueños del planeta son invisibles”.
“Me da vergüenza que hay quienes se han mofado de las personas que están en la primera línea como médicos, enfermeras, camilleros, son ricachones de morondanga», dijo y apuntó que «hay que seguir esmerándose en la transmisión de lo que está bien y lo que no está bien, porque hay gente que está con el proyecto de no cuidarse, que es volver al Medioevo”.
En ese tono, analizó que existe «un montón de gente implicada en delirios que son casi genocidios, como la pelea contra la vacunación, contra las medidas del gobierno para que sea lo menos riesgosa la pandemia para los habitantes del país” y se refirió a “los palos en la rueda que ponen los noticieros de los canales adictos a la locura».