Investigadores de la Universidad Nacional de La Plata intentan controlar infecciones parasitarias en animales y personas

Un equipo de investigadores y extensionistas de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Plata trabajan en la localidad de Ensenada para controlar infecciones parasitarias en animales y personas, especialmente aquellas de tipo zoonótico, que se transmiten a través de la contaminación ambiental.
La Cátedra de Parasitología Comparada de la unidad académica hace más de 13 años que desarrolla su proyecto en los barrios de El Molino, Piria, Villa Rubencito, El Zanjón e isla Río Santiago, donde la elevada vulnerabilidad social del área determina características ecoepidemiológicas riesgosas para la salud humana, animal y ambiental.
La directora del proyecto de Extensión y Voluntariado Universitario,María Inés Gamboa explicó que “el ambiente ribereño, la población precarizada, con conductas higiénico-sanitarias inadecuadas, favorecen la transmisión de enfermedades. Es por eso que la facultad trabaja aportando diagnóstico y tratamiento de diferentes infecciones parasitarias en los animales y los humanos”.
Por su parte, Nilda Radman, titular de la cátedra, detalló que en el último tiempo se han diagnosticado” casos de filariasis, dioctofimosis y hepatozoonosis caninas, todas ellas infecciones potencialmente zoonóticas, transmisibles de animales a humanos, así como también una elevada prevalencia de enteroparasitosis y ectoparasitosis en los caninos”.
También se observaron casos de toxocarosis y filariosis humana, sumadas a una alta frecuencia de parasitosis intestinales en la población infantil y adulta del barrio.
Como consecuencia de la permanencia en la región, la UNLP creó el Centro Comunitario de Extensión Universitaria Nº 8 (CCEU) “El Molino”, donde se realizan reuniones mensuales de la mesa barrial para interactuar sobre las diferentes problemáticas territoriales y los modos de abordaje con los referentes del barrio y representantes de las diferentes instituciones de la región.
Gamboa detalló que “el grupo de trabajo realiza talleres de salud destinados a distintos niveles educativos, donde se remarcan las conductas de riesgo a modificar y las medidas preventivas que se deben tomar. También se dictan talleres de biología, parasitología, salud bucodental, plantas aromáticas, lombricompostaje, tenencia responsable de mascotas, calidad del agua y astronomía a docentes y alumnos”.
La docente agregó: “los talleres de extensión facilitan la comprensión del concepto de parasitosis, su vínculo directo con el ambiente, los factores de riesgo de infección, las estrategias de prevención y los mitos y realidades que existen sobre las infecciones parasitarias”.
De esta manera, -dijo- “los niños del barrio “El Molino” incorporan la problemática ambiental y la llevan a sus hogares mediante los conocimientos incorporados, los folletos elaborados para ese fin, y las piezas creadas en arcilla”.
Se logra así un efecto vertical, en el cual la información se transmite de los niños a los adultos, provocando un cambio de conductas en los mayores, gracias a la concientización y control por parte de los más pequeños.
Además se realizan castraciones, nefrectromías (extracción de un riñón) y esterilizaciones , con un quirófano instalado en la Capilla del barrio.
Las nefrectomías, necesarias en los casos de parasitosis por Dioctophyme renale (nematodo que invade y destruye el riñón en perros y menos frecuentemente en gatos), así como los análisis pre-quirúrgicos, están a cargo del personal de cirugía del Hospital Veterinario de la Facultad de Ciencias Veterinarias.