La periodista Natalia Blanc y una guía de lectura para esos chicos que no paran de leer

“La vuelta al mundo en 101 libros para chicos”, de la periodista y especialista en literatura infantil Natalia Blanc, es una guía para padres, docentes y mediadores de lecturas que simplifica la tarea de elegir entre las decenas de propuestas que mes a mes llegan a las librerías y que, por definición, evidencian una muy heterogénea calidad.
“Es un libro construido a partir de muchos libros”, dice Blanc en su texto, editado por Planeta; sucede que para llegar a su publicación, la periodista hizo un recorrido extenso que nutrió a través de su profesión y la lectura que, diariamente, hace junto a su pequeño hijo de siete años.
En sus páginas conviven autores de todos los tiempos como María Elena Walsh, María Teresa Andruetto, Isol, Roald Dahl, Luis Pescetti y Yolanda Reyes, entre otros tantos, algunos con sus obras clásicas, otros recomendando títulos, y Blanc como anfitriona acomodando géneros, gustos y pareceres.
Blanc recuerda, en entrevista con Télam, que además de todos los libros de Walsh, su preferido era “Un elefante ocupa mucho espacio” de Elsa Bornemann: “Siempre, como lo hacen todos los chicos, le pedía a mis padres que me lo leyeran una y otra vez”.
Con esa base de lecturas icónicas para toda una generación de chicos, Blanc recomienda títulos pensados en los primeros lectores y hasta entrada la preadolescencia. Su libro está organizado como un mapa de viaje: una recomendación principal y todos los recorridos posibles que hay alrededor de esa obra, con citas textuales y además recomendaciones de autores.
“La idea del libro nació como un apéndice de la columna semanal que tengo en la web de La Nación, ‘¿Qué vas a leer con tu hijo esta noche?’, donde todas las semanas recomiendo lecturas para chicos”, comenta.
“Al principio -recuerda- era un trabajo solitario. Recomendaba los que había leído de chica. Recurrí a mi vieja biblioteca y tomé varios títulos. Fui a lo seguro, a esos libros que no defraudan a nadie, como el caso de María Elena o Javier Villafañe”.
“Con el tiempo el mundo de la literatura infantil y juvenil se fue haciendo eco de mi trabajo y comenzaron a enviarme material. Ante las dudas que se me presentaban busqué que autores reconocidos me dieran una mano con las recomendaciones”, agrega.
De allí la idea del “bonus track” del libro, donde se recopilan las sugerencias de autores como Isol, Laura Devetach, Pablo Bernasconi, María Teresa Andruetto, Ana María Shua, Pablo de Santis. Diego Bianki y Perla Suez, entre tantos otros.
Uno de los títulos que la sorprendió fue “Emigrantes”, de Shaun Tan, recomendado por Isol, la ilustradora y ganadora del premio Astrid Lindgren (2012). “Cuando lo vi me pareció un libro distinto a todos los demás”, destaca. “No conocía nada de su obra hasta que Bernasconi me sugirió ‘La cosa perdida’. Es un libro netamente expresivo. Ambos textos son muy interesantes. Es un autor poco divulgado y es ideal para tener en casa o para regalar”.
“Me pasó muchas veces que como profesional, pero mucho más como público de librerías y ferias, me apabullaba la cantidad de ofertas del género y no podía seleccionar correctamente. Así que pensé este libro como una guía donde padres, docentes y mediadores puedan encontrar una lectura ideal para cada chico o, si lo necesitan, para una temática determinada, como libros de aventuras y piratas, filosofía, misterios, miedos, juegos”.
“La vuelta al mundo en 101 libros para chicos” – que tiene en su tapa a Monstriña, una ilustración de María Verónica Ramírez – cuenta en la parte superior de cada página con una caja con dos opciones: “Me interesa” y “Lo leí” para tildar en cada título.
Blanc reflexiona sobre el papel que juega la literatura infantil y juvenil en la actualidad, y asegura no entender por qué, siendo el género que más vende en los últimos años, no tienen la difusión que se merece en los medios.
“Solo se habla de literatura infantil cuando hay una noticia, un premio, o una muerte. Es muy raro ver un espacio fijo donde se hable de publicaciones recientes, o entrevistas con autores del género”, sostiene.
Blanc asegura que armó los títulos de libros para chicos más grandes con las recomendaciones de una amiga lectora con hijos de esa edad, quien le acercó títulos como “Una casa de secretos” de Paula Bombara y “Cómo cocinar un plato volador” de Sergio Olguín.
Finalmente, Blanc sostiene que no incluyó libros de booktubers o youtubers “porque no me siento parte de ese universo plagado de sagas y temáticas que no representan a los chicos de acá”.