Las denuncias por abuso contra el cura Giménez, sancionado por la Iglesia pero sin condena penal

El sacerdote Héctor Ricardo Giménez fue denunciado en tres oportunidades por supuestos abusos a menores y sancionado por el arzobispado de La Plata, pero los denunciantes nunca lograron que las causas avanzaran en la justicia.
En 1985 se registró la primera denuncia por presuntos abusos del cura en la parroquia Santa Clara del barrio porteño de Flores.
Giménez volvió a ser denunciado en 1996 por el abuso a menores que asistían a la iglesia Santa María Magdalena, a 50 kilómetros de la ciudad de La Plata, e incluso estuvo un tiempo detenido por esa causa.
En 2013, Julieta Añazco presentó la última denuncia y lo acusó de haber abusado de ella entre 1980 y 1982, cuando asistía a los campamentos de verano que el cura organizaba en las iglesias Madre de la Divina Gracia, de Gonnet, y Sagrado Corazón de Jesús, de City Bell. Ninguna de las tres causas prosperó.
Sin embargo, en 2016, el arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, difundió un comunicado en el que admitía que existió una investigación canónica en la que Giménez fue condenado. “Yo inicié un proceso canónico en nuestro Tribunal Eclesiástico Interdiocesano, al cabo del cual se lo halló culpable y se le impuso la pena justa”, decía el comunicado.
Añazco se convirtió en una referente de las víctimas y en diciembre de 2014 viajó al Vaticano para entregarle una carta al Papá contando su caso y pidiendo que Aguer entregara a la justicia aquella investigación canónica.
Al frente de su propia organización, Iglesias sin Abusos, Añazco, pidió en declaraciones a Télam que “se desarchiven e investiguen las causas porque no deben prescribir” por la gravedad de los delitos.
“Pedimos justicia. Queremos que el cura esté preso. Somos al menos cinco sobrevivientes del mismo depredador, de los cuales cuatro estamos en condiciones de hablar públicamente”, dijo.
La mujer explicó que “para la Justicia estas causas no pueden prosperar porque prescribieron por el paso de los años, pero nosotros denunciamos, lo hicimos cuando pudimos hablar”.
“Hasta ahora, lo único que logramos es que la Justicia obtenga muestras del sacerdote para ingresarlo en el listado de abusadores sexuales de la Argentina, lo cual es un gran paso”, apuntó.