Las técnicas de reanimación cardiopulmonar podrían salvar miles de vidas al año

Las técnicas de Reanimación Cardiopulmonar (RCP) podrían salvar a muchas de las 40.000 personas que fallecen al año por muerte súbita en Argentina, siendo esta la mayor causa de fallecimientos por encima catástrofes naturales o accidentes, dijo la Federación Argentina de Cardiología (FAC) a poco días de concluir el mes de la RCP.
La FAC afirmó en un comunicado que unas 40.000 personas fallecen al año por muerte súbita, muchas de las cuales podrían ser evitadas al efectuar las técnicas de RCP ante un paro cardiorrespiratorio.
«El corazón tiene un ritmo particular que cuando se detiene se provoca lo que llamamos la muerte súbita, pero las técnicas de reanimación ante un paro cardiorrespiratorio se ha simplificado al máximo y hoy cualquiera puede efectuarla con un mínimo entrenamiento», afirmaron desde la FAC.
A su vez, indicaron que los fallecimientos por esa causa «tienen una incidencia mayor que la de las muertes por catástrofes naturales o accidentes, y la probabilidad de una reanimación exitosa es muy alta si las cosas se hacen correctamente, es decir si aplicamos RCP».
«Gracias al conocimiento y experiencia ganados por la comunidad médica, las técnicas de RCP se han reducido a maniobras cada vez más simples y sencillas con las propias manos, y con su ayuda cualquiera puede salvar la vida de una persona que atraviesa un paro cardiorrespiratorio aplicando cien compresiones por minuto», agregaron.
La FAC está promoviendo durante mayo -establecido como Mes de la RCP- las Áreas Cardioasistidas en lugares públicos, para evitar hasta un 40 por ciento de las muertes súbitas.
A través de su Secretaría de Desarrollo de la Red nacional de RCP, la Fundación Cardio (su brazo hacia la Comunidad) y sus Sociedades Federadas, puso «énfasis en sus actividades de entrenamiento en RCP para toda la población, «tendientes a que cualquiera, con una mínima capacitación, esté en condiciones de reconocer inmediatamente a una víctima para asistirla, pedir ayuda profesional y, mientras esta llega, iniciar en seguida las maniobras de reanimación».
«Queremos difundir a la comunidad la importancia de aprender a reanimar con las propias manos, especialmente en la población general, no médica, ya que la mayoría de las muertes por paro cardiorrespiratorio se producen fuera del ámbito hospitalario», remarcó Walter Stoermann, médico cardiólogo secretario de la Red Nacional de RCP y Áreas Cardioasistidas de la FAC.
«Hasta hace no mucho tiempo la RCP era algo muy complejo; hoy se sabe que mientras el paciente sea masajeado convenientemente la posibilidad de sobrevida es mucho mayor», explicó Stoermann.
«El entrenamiento de quien lo hace evita cualquier posibilidad de lesión, pero lo cierto es que ese riesgo es absolutamente menor al lado de la posibilidad de salvar la vida del paciente, que de no recibir ayuda inmediata fallecerá en breves minutos», añadió Stoermann.