Macri y Awada visitaron a la mujer policía baleada en el ataque a la comisaría de San Justo

El presidente Mauricio Macri y la primera dama, Juliana Awada, visitaron hoy a Rocío Villarreal, la sargento de Policía que resultó gravemente herida durante el ataque a la comisaría de la localidad bonaerense de San Justo del lunes último.
Según informó el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, quien habló en la puerta del Centro Médico Fitz Roy de Villa Crespo, el jefe de Estado le transmitió a la joven de 25 años “el acompañamiento, la fuerza y lo que necesitara”.
“Vino con su esposa Juliana Awada y por supuesto que esto provoca en un policía que está herido una enorme alegría, que el Presidente y la gobernadora vengan a visitarla”, sostuvo Ritondo, en alusión a que María Eugenia Vidal había ido a ver a la sargento el martes, cuando le anunció que será ascendida a subteniente por su “acto destacado”.
Según el funcionario, “el Presidente habló con Rocío, estuvo con ella charlando unos minutos, ella le pidió tomarse una foto” y, además, el mandatario “habló con la familia (de la sargento) y con los compañeros que estuvieron ese día cuando fue el ataque en la comisaría”.
En tanto, en un comunicado de prensa oficial, se informó que “Macri dialogó, además, con Cinthya, Ivana y Silvina Villarreal, las hermanas de Rocío; el director de la clínica, Mario Shusterhoff, y los oficiales Adrián Barreto, Javier Pérez y Diego Méndez, quienes también estuvieron en la estación policial en el momento del hecho”.
Durante las charlas, Rocío “agradeció especialmente la labor realizada por el personal médico y de enfermería del Hospital Paroissien, el centro de salud donde fue operada de urgencia y recibió los primeros cuidados que le permitieron salvar su vida”, se indicó.
De los encuentros también participaron el secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis, y Ritondo.
Por su parte, en el parte médico dado a conocer tras la visita del Presidente, Shusterhoff aseguró que la paciente, que es madre de una niña de tres años y oriunda de la localidad de Isidro Casanova, “estaba bien ayer y hoy está aún mejor de ánimo, que es muy importante en este tipo de afecciones”.
“Están sus compañeros, que son los que se salvaron de la balacera. Ella les da ánimo a ellos como nos da ánimo a nosotros. La verdad que es un un ejemplo de vida esta chica, ojalá siga así porque no se ven muchos casos”, afirmó el médico.
Shusterhoff explicó que Rocío está “prácticamente sin dolor” y adelantó que “el lunes, si esto sigue así, empezará su rehabilitación” porque cuanto antes se inicie, será más beneficioso para ella.
Respecto de la lesión que sufrió en la médula, la cual le impide por el momento mover las piernas, dijo que “está bastante comprometida, pero hay esperanzas”, aunque por ahora no está prevista ninguna nueva intervención quirúrgica.
El ataque fue perpetrado el lunes último, a las 5 de la madrugada, cuando un grupo de al menos cuatro personas vestidas de policías y con una herramienta cortacandados entró a los tiros e intentó copar la seccional 1ª de San Justo para liberar al detenido Leandro Aranda (22).
El hecho fue resistido por los cuatro policías de la oficina de guardia, entre ellos Villarreal, y los delincuentes tuvieron que escapar sin poder concretar el rescate.
Como consecuencia del tiroteo, la sargento recibió un balazo en el pecho que le lesionó varios órganos, le destruyó una vértebra y afectó la médula.
Por el caso, están detenidos la novia de Aranda, Zahira Bustamante (19), presunta idéologa del intento de rescate; y quienes la habrían acompañado: su primo, Bruno Postigo Marullo (19); Gonzalo Fabián D’ Angelo (22); Daniel Alberto Rodríguez (32); Noé Nicolás Castillo (30) y un adolescente de 15 años.
Los mayores de edad quedaron acusados de “homicidio en grado de tentativa agravado por ser la víctima miembro de una fuerza de seguridad”, en tanto que el chico pudo haber tenido una participación menor.
Además, ayer fue apresada como “partícipe” del hecho la abogada de Aranda, Leticia Tortosa (37), porque durante una visita le habría entregado un teléfono celular a su cliente para planificar la fuga con su novia y el resto de los cómplices.
En una carta difundida ayer por el abogado de Bustamante, Jorge Irineo, la joven aseguró que no planificó el ataque ni intervino en él y argumentó que su “única culpa” fue haberse “enamorado” de Aranda, con quien tiene un hijo de 8 meses.
“Yo soy Zahira Ludmila Bustamante y quiero aclararle a la población que no soy jefa de banda alguna, que no planifiqué la fuga de mi marido, que no conseguí armas ni uniformes y que mi única culpa fue haberme enamorado de Leandro, que tenía miedo que lo mataran en un penal y por eso yo le prometí: quedate tranquilo mi amor, yo te voy a sacar”, escribió la joven.