Siete de cada diez argentinos nunca se realizó el test de la Hepatitis C

Siete de cada diez argentinos nunca se realizó un test de Hepatitis C ni se considera en riesgo de haber contraído el virus, concluyó una encuesta presentada por la Asociación Argentina para el Estudio de las Enfermedades del Hígado (Aaeeh) realizada a más de mil personas en el marco de la campaña “Detectar para Curar”.
“Antes de que se identificara el virus de la hepatitis C no se lo buscaba cuando se analizaba la sangre donada, ni tampoco existía tanta conciencia a la hora de esterilizar instrumental médico y odontológico. Cualquiera que haya realizado una cirugía menor o un tratamiento de conducto estuvo en riesgo”, indicó durante la presentación de los resultados el presidente de la Aaeeh, Ezequiel Ridruejo.
El relevamiento, realizada por la encuestadora Voices!, arrojó además que 8 de cada 10 mayores de 16 años saben poco o nada sobre la hepatitis C, a pesar de que el 61 por ciento reconoce que la enfermedad es un problema.
La Hepatitis C es una infección causada por el virus del mismo nombre (HCV), y en Argentina se estima que 1 por ciento de la población estaría infectada, lo que equivale a alrededor de 400.000 personas, de los cuales 6 de cada 10 lo ignoran.
Constituye la primera causa de cáncer de hígado, cirrosis y trasplante hepático; no obstante, si es tratada a tiempo es una enfermedad curable en más del 95 por ciento de los casos, en pocas semanas y sin los efectos adversos de las medicaciones del pasado, según especialistas.
La vía de transmisión es por contacto con sangre infectada, lo cual era desconocido por 4 de cada 10 participantes en la encuesta.
Además de la exposición en una cirugía o tratamiento de conducto, Ridruejo describió que “otras vías son compartir jeringas, afeitadoras, cepillos de dientes o la mala esterilización de instrumental para la realización de tatuajes, piercings y tratamientos de belleza, manicura y pedicura. Las relaciones sexuales sin protección revisten riesgo, al igual que la transmisión madre-hijo durante el embarazo”.
“Hubo formas de contagio que algunos encuestados pusieron que son incorrectas como por ejemplo el contacto físico con alguien que porta el virus (un 34% creía que sí); por un beso o contacto con saliva (31%); por ingesta de alimentos y bebidas (30%); y a través del agua o el aire (28% y un 11%), respectivamente”, detalló.
La falta de realización del test es otro de los ítems que alertó a los especialistas: menos de 1 de cada 3 encuestados se lo habían hecho.
“Quizás lo más preocupante sea que una de las principales razones por las que no se lo habían hecho fue la falta de recomendación por parte del profesional de la salud. Estamos ante una enfermedad epidémica, grave, pero curable”, indicó por su parte Claudio Estepo, médico hepatólogo y Secretario de la Comisión Directiva de la Aaeeh.
Y continuó: “Tenemos que trabajar con los médicos de atención primaria, para que incluyan en los controles de rutina el test de la hepatitis C, y también el de la B, aunque para éste ahora dispongamos de una vacuna en el calendario”.
La encuesta también preguntó si habían visto, leído u oído sobre sobre hepatitis C en el último año y sólo 3 de cada 10 respondieron afirmativamente; de ese grupo, la mitad se había informado a través de la televisión, un 13% por un médico, enfermera o profesional de la salud, 12% por algún pariente y 11% por la radio.
Respecto de la Hepatitis B, sólo el 51% de los encuestados manifestó estar vacunado: “Esto es preocupante teniendo en cuenta que es una vacuna incluida en el calendario nacional y obligatorio de inmunizaciones. Tenemos que trabajar para que la tasa de vacunación esté muy por encima de ese valor”, concluyó Estepo.
Los especialistas indicaron, además, que un problema serio representan aquellos pacientes que están diagnosticados, pero no se tratan.
“Como es una enfermedad que no da síntomas puede que las personas no se traten, esto es un problema grande porque sabemos que la enfermedad va haciendo daño”, indicó por su parte Rubén Cantelmi, paciente curado, presidente de la Asociación Civil Buena Vida y miembro de la Federación Argentina de Lucha contra las Hepatitis Virales (F.A.L.Hep.Vir.).
“Es posible que hayan intentado curarse con las medicaciones anteriores, que ocasionaban efectos adversos muy severos, pero afortunadamente no es la realidad actual. Tenemos una responsabilidad con todos ellos, debemos ir a su encuentro y convencerlos de que hoy pueden y deben curarse, no hay tiempo que perder”, concluyó.