El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) alertó por casi 17 millones de bebés en el mundo que viven en zonas de alta contaminación en donde respiran aire tóxico que podría causarles daños relacionados con el desarrollo cerebral
Unicef advirtió en un informe divulgado en Nueva York, que lleva como título «Peligro en el aire», según consignó la agencia DPA, que uno de cada ocho niños menores de un año de edad -de los 136 millones que hay en el mundo- está expuesto al aire tóxico.
De acuerdo con el texto del organismo de Naciones Unidas, la mayor cantidad de esos niños está en el sur de Asia, específicamente en el este del continente, mientras que en la región del Pacífico unos 4,3 millones de bebés viven en áreas con niveles de polución al menos seis veces más alta que los límites internacionales establecidos.
«Los contaminantes no solo dañan los pulmones en desarrollo de los bebés, sino que también pueden dañar permanentemente sus cerebros en desarrollo y por ende su futuro», dijo el director ejecutivo de Unicef, Anthony Lake.
El director instó a los países que exceden los límites internacionales de contaminación a intensificar los esfuerzos para reducirla y aseguró que «ningún niño debería tener que respirar aire contaminado».
Por esa razón, Unicef instó a los padres a tomar medidas para reducir la exposición de los pequeños a productos químicos nocivos, así como al tabaco y a las estufas.
También hizo un llamado a las autoridades públicas para que inviertan en energías más limpias y renovables y mantengan las fuentes de contaminación lejos de escuelas y hospitales.