Se cumplen 12 años de la devastadora inundación que azotó a la ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, en abril de 2013. La tragedia se produjo debido a una tormenta intensa que provocó el desborde del río de la Plata y dejó un total de 89 muertos y más de 300 heridos.
La noche del 2 de abril de 2013, las intensas lluvias se extendieron a lo largo de dos días y se acumularon más de 400 milímetros de agua en tan solo cuatro horas en la ciudad de La Plata, provocando fuertes vientos y lluvias torrenciales. La cantidad de agua que cayó en pocas horas fue tan grande que el río de la Plata se desbordó, inundando gran parte de la ciudad.
La inundación fue rápida y sorpresiva, y muchos vecinos se vieron sorprendidos en sus hogares, sin tiempo para evacuar. La situación se complicó aún más debido a la falta de preparación y respuesta de las autoridades, que tardaron en reaccionar y proporcionar ayuda a los afectados.
Además la catástrofe natural dejó 89 muertos y más de 300 heridos, también de miles de personas damnificadas y sin hogar. La ciudad quedó paralizada, con calles y avenidas inundadas, y servicios básicos como la electricidad y el agua potable interrumpidos.
La respuesta de la comunidad fue rápida y solidaria, con miles de personas que se organizaron para ayudar a los afectados, proporcionando alimentos, ropa y refugio. Sin embargo, la respuesta de las autoridades fue criticada por ser lenta e ineficiente.
Por último, en base a los datos que se recabaron posteriormente, las pérdidas por las inundaciones alcanzaron los 2.600 millones de pesos. En promedio, una de cada cuatro casas se vio afectada por la tormenta, pero la cifra supera el 55% de los habitantes de la ciudad si se tiene en cuenta a las personas que perdieron su vehículo o aquellos que sufrieron otro tipo de perjuicios.