El próximo viernes, el Consejo del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires se reunirá para comenzar a delinear el proceso interno que desembocará, probablemente durante los primeros meses del año próximo, en la elección de nuevas autoridades partidarias. El actual presidente del PJ bonaerense, Máximo Kirchner, confirmó el cronograma de los pasos a seguir, aunque evitó pronunciarse sobre una eventual candidatura a la reelección.
En ese marco, el dirigente y fundador de La Cámpora lanzó críticas hacia algunos sectores del peronismo provincial. “Estamos viendo la desesperación nominal de algunos por ser candidatos. La decisión colectiva es importante, pero primero tenemos que llegar al viernes y sentarnos a conversar con los compañeros”, sostuvo.
Kirchner estimó que el proceso electoral interno podría concretarse entre febrero y marzo. “Vamos a estar votando o eligiendo autoridades. Es algo que responde a la vida lógica del partido. Algunos le ponen un dramatismo que no tiene; para mí es mucho más simple y debería preocuparnos cómo recuperamos la confianza de sectores, incluso peronistas”, señaló en declaraciones a AM 530. En la entrevista, volvió a esquivar la consulta sobre si buscará continuar al frente del partido.
“No lo veo en términos nominales”, insistió, y detalló: “Convocamos al Consejo para que se defina una fecha en la que quienes aspiren a conducir el partido puedan contar qué proyecto de país tienen. Si no hay síntesis, unidad o un acuerdo político, se avanzará hacia una transición en la que los afiliados vayan a votar”.
La reunión del Consejo partidario está prevista para el viernes 19 a las 14, en el municipio de Malvinas Argentinas. El mandato de Kirchner, en tanto, vence formalmente un día antes, el jueves 18.
En otro tramo de la entrevista, el diputado nacional subrayó la dificultad de pensar un proyecto bonaerense desligado del escenario nacional. “Es muy complejo tener un proyecto de provincia distinto al del país, sobre todo por el peso del aparato productivo bonaerense y por la incidencia de sus votantes en la definición de las elecciones nacionales”, afirmó.
De cara al segundo tramo del gobierno de Javier Milei, Kirchner consideró que el peronismo necesita “una figura que funcione como catalizadora del apoyo popular”. En ese sentido, sostuvo que uno de los principales desafíos del espacio es sostener un proceso de debate interno. “Existe la posibilidad de que el pueblo vuelva a poner en la Casa Rosada a alguien que no solo tenga coraje personal, sino que represente una valía colectiva”, analizó.
“Es cierto que una sola persona no cambia nada, pero cuando hay alguien con decisión y coraje puede poner en valor el trabajo de muchos otros”, agregó.
Consultado sobre la situación de su madre, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, y su rol en la disputa por el liderazgo del peronismo mientras cumple prisión domiciliaria, el dirigente ironizó: “Por ahí algunos no van a ver a Cristina porque saben que te puede convencer”.
Kirchner lamentó su ausencia en el debate político y remarcó su experiencia de gestión. “Sin ella perdemos una cabeza muy importante. Es alguien que supo gobernar incluso en contextos críticos, como la crisis financiera internacional de 2008. Tiene representación y calado en amplios sectores de la sociedad”, señaló.
También apuntó contra sectores, tanto externos como internos al peronismo, que consideran su corrimiento como un alivio político. “Para muchos, su ausencia equivale tontamente a haber quitado un obstáculo. La corrieron tanto que hoy está en San José 1111 y no puede salir, pero aun así siguen diciendo que se tiene que correr. ¿A dónde quieren que se corra?”, cuestionó.
“Cuando pasa eso, queda claro que hay muy pocas ideas. La no presencia de Cristina implica perder a alguien con un aporte notable. Aun con el nivel de odio que se deposita sobre ella para intentar quebrarla, sigue adelante: lee, hace gimnasia, piensa, se cuestiona a sí misma”, describió.
Para Kirchner, la voz de la expresidenta no solo es necesaria para el peronismo, sino también para la sociedad en su conjunto. “Su mirada le hace falta a los argentinos para entender mejor una realidad que prometen como cada vez mejor, pero que hoy muestra una inflación del 2,5% con caída del consumo, tendencia a la recesión y despidos”, concluyó.