El Gobierno nacional extendió y reformuló el Programa de Acompañamiento Social, una iniciativa orientada a asistir a sectores en situación de vulnerabilidad. La medida, oficializada mediante la resolución 90/2026 publicada en el Boletín Oficial, fija una vigencia de 48 meses y actualiza los criterios de implementación.
El programa, que depende del Ministerio de Capital Humano, apunta a fortalecer la inclusión social y mejorar las condiciones de vida de personas y familias con altos niveles de exclusión.
La iniciativa había sido creada por el decreto 198/24 y es ejecutada por la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, en articulación con otras áreas del Estado.
Con la nueva normativa, se introducen cambios en los lineamientos generales y operativos con el objetivo de optimizar el acompañamiento social y hacer más eficiente el uso de los recursos públicos.
Además, se ratificó la continuidad de la Unidad Ejecutora Especial Temporaria, encargada de la coordinación del programa, que seguirá en funciones durante el plazo previsto o hasta cumplir su objetivo.
La decisión se da en un contexto marcado por la evolución de los indicadores sociales. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la pobreza alcanzó el 28,2% en el segundo semestre de 2025, mientras que la indigencia se ubicó en 6,3% en los principales centros urbanos.
En términos absolutos, se estima que 13,5 millones de personas están en situación de pobreza y 3 millones en condición de indigencia.
El informe también muestra una mejora respecto de períodos anteriores: la pobreza bajó 9,9 puntos porcentuales en comparación con el segundo semestre de 2024, mientras que la indigencia retrocedió desde el 8,2%.
En esa línea, desde el equipo económico, el ministro Luis Caputo atribuyó la mejora a “el crecimiento económico, la desaceleración de la inflación y el refuerzo de la asistencia social sin intermediarios”.
Pese a la tendencia descendente, el escenario sigue condicionado por la dinámica de precios, especialmente en el rubro Alimentos y bebidas, que impacta de forma directa en la Canasta Básica Total (CBT) y la Canasta Básica Alimentaria (CBA).