Excombatientes y organismos de derechos humanos rechazaron este lunes en la Plaza Islas Malvinas de La Plata la presencia de efectivos del Ejército durante una actividad organizada por el Regimiento 7 de Arana, en el marco de una jornada de memoria, lo que derivó en momentos de tensión y en el retiro de los camiones militares del predio.
El episodio se produjo durante una caminata impulsada por esa unidad militar, que incluía un recorrido de 13 kilómetros hasta el portón de 19 y 51, desde donde partieron soldados hacia la guerra en 1982.
Fuentes militares señalaron que la iniciativa tenía un carácter “sentimental y tradicional” en homenaje a los 36 caídos del regimiento. Sin embargo, desde el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) La Plata y otros organismos cuestionaron la presencia de efectivos en actividad dentro del espacio.
Los excombatientes sostuvieron que la jornada debía centrarse en la memoria del conflicto desde una perspectiva crítica y no en una “mirada heroica”, al recordar que los soldados fueron enviados a la guerra durante la última dictadura, en un contexto marcado por el hambre, las torturas y la muerte. También remarcaron que la plaza está reconocida como Sitio de la Memoria por la Ley 26.691.
El momento de mayor tensión se registró cuando integrantes del CECIM, junto a gremios y organizaciones, se acercaron a los efectivos y rodearon los vehículos militares, al tiempo que exigieron su retiro del lugar. En ese contexto hubo cánticos y algunos golpes sobre la carrocería de los camiones, aunque la situación no escaló a incidentes mayores.
Finalmente, los vehículos del Ejército se retiraron del interior de la plaza y fueron reubicados sobre la avenida 19, fuera de los límites del predio, lo que permitió descomprimir parcialmente el conflicto.
El rechazo también se vinculó con antecedentes del Regimiento 7 durante la última dictadura en la ciudad. En ese marco, organismos señalaron la actual conducción del Ejército, encabezada por Carlos Presti, hijo de quien estuvo al frente de esa unidad entre 1975 y 1977.
Al cierre de la jornada, los manifestantes permanecían en la zona y reiteraban su postura de que la Plaza Malvinas debe destinarse exclusivamente a la memoria.