El PRO de la provincia de Buenos Aires reunió a su conducción este martes para avanzar en la reorganización partidaria y posicionarse como una opción frente al gobierno de Axel Kicillof, con la mira puesta en las elecciones de 2027.

El encuentro contó con la participación de Mauricio Macri y los principales referentes del espacio en el distrito, quienes coincidieron en la necesidad de “construir una alternativa sólida y competitiva” en la provincia.

Durante la reunión, Macri planteó como eje político que “donde gobierna el PRO, la gente vive mejor”, una línea que fue retomada por la intendenta de Vicente López, Soledad Martínez, quien aseguró que el espacio forma parte de una nueva generación con aspiraciones de volver a gobernar.

La cumbre fue encabezada por Cristian Ritondo y la propia Martínez, autoridades del partido en territorio bonaerense, y también participaron dirigentes como Natalia Villa y varios intendentes del espacio.

En ese marco, Ritondo remarcó el peso electoral del distrito al afirmar que “si la provincia de Buenos Aires no cambia, la Argentina tampoco”, en alusión a la centralidad del territorio en el escenario político nacional.

Uno de los puntos centrales del encuentro fue la conformación de las mesas ejecutivas del consejo directivo y de la asamblea partidaria, órgano clave para definir futuras alianzas electorales. Allí se ratificó a Ritondo al frente del partido, acompañado por Martínez, y se avanzó en la designación de autoridades internas.

Si bien no hubo referencias explícitas a La Libertad Avanza, en el PRO tampoco surgieron cuestionamientos al espacio libertario, lo que deja abierta la posibilidad de reeditar un frente común en la provincia.

Ritondo fue uno de los impulsores de los acuerdos previos con el oficialismo nacional, tanto en las legislativas como en las elecciones nacionales, donde ese armado logró imponerse al peronismo bonaerense.

En ese sentido, dentro del espacio reconocen que la falta de balotaje en la elección a gobernador obliga a consolidar alianzas amplias para competir con el oficialismo provincial.

Sin embargo, la estrategia podría diferenciarse a nivel nacional. En el entorno de Macri analizan la posibilidad de presentar un candidato propio en la elección presidencial, lo que permitiría al PRO ganar margen de negociación en un eventual escenario de segunda vuelta.

En paralelo, el exmandatario iniciará una serie de actividades políticas en el interior del país, con un encuentro en Chaco junto a dirigentes locales y aliados, en busca de ordenar la estructura partidaria de cara al próximo calendario electoral.

En la provincia, la conducción del PRO también prepara un informe sobre la situación del distrito, titulado “El estado de abandono”, que abordará áreas como seguridad, educación, salud, infraestructura y desarrollo productivo, con críticas a la gestión bonaerense.

No obstante, no todos los sectores del espacio respaldan una eventual alianza con los libertarios. Dirigentes como los hermanos Passaglia impulsan una alternativa propia, con el objetivo de romper la polarización y competir con un perfil centrado en la gestión.