Milei fundación libertad

El presidente Javier Milei encabezó el cierre de la cena anual de la Fundación Libertad, realizada en Parque Norte, donde brindó un discurso que se extendió entre las 21.45 y las 23, tras recibir el Premio Libertad 2026 de manos de Alberto Benegas Lynch (h), donde afirmó que no se apartará de la ortodoxia.

Al iniciar su exposición, el mandatario expresó su solidaridad con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a raíz del tiroteo ocurrido durante la cena anual de corresponsales de la Casa Blanca en Washington. En ese marco, repudió el hecho y advirtió sobre un “nuevo auge de la violencia política contra el mundo libre”, al sostener que quienes no aceptan los resultados electorales “no son compatibles con la democracia” y deben ser sancionados por la ley.

Durante su discurso, Milei cuestionó el rol del marxismo tras la caída del Caída del Muro de Berlín y consideró que el liberalismo cometió el error de subestimar su capacidad de reorganización. Según planteó, esa corriente trasladó la lucha de clases a otros ámbitos del debate social y logró recuperar protagonismo.

El Presidente señaló luego que su exposición apuntaba a demostrar que “las ideas de la libertad funcionan” y destacó las medidas económicas de su gestión. En ese sentido, afirmó que su gobierno llevó adelante “el ajuste más grande de la historia argentina” y sostuvo que ese proceso permitió devolver recursos a la población.

Al referirse al tamaño del Estado, indicó que el sector público nacional representa alrededor de 15 puntos del PBI y cuestionó decisiones de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, en particular la ampliación de jubilaciones sin aportes, al considerar que impactaron en el gasto público.

En materia de deuda, Milei contrastó cifras de distintas administraciones y aseguró que el mayor incremento se produjo durante gobiernos kirchneristas, mientras que durante la gestión de Mauricio Macri se sumaron US$60.000 millones. Afirmó además que, en su gobierno, la deuda se redujo en US$10.000 millones.

El mandatario también cuestionó a sectores de la oposición y defendió su política económica. Señaló que la inflación “no está resuelta” y la ubicó en 33%, aunque sostuvo que existe una tendencia a la baja. En ese marco, atribuyó tensiones recientes a un “saboteo” tras resultados electorales favorables al oficialismo, en referencia al desempeño de Manuel Adorni en la Ciudad de Buenos Aires.

Asimismo, denunció un “ataque especulativo” que, según indicó, elevó el riesgo país a 1500 puntos y afectó variables monetarias, aunque aseguró que el programa económico logró sostenerse. También rechazó versiones que atribuyen la estabilidad a apoyo externo.

Hacia el tramo final, Milei ratificó que continuará con políticas de “ortodoxia” fiscal y monetaria y proyectó una desaceleración inflacionaria. A una hora de iniciado su discurso, enumeró lo que consideró logros de gestión, entre ellos iniciativas legislativas y acuerdos internacionales, y aseguró que millones de personas salieron de la pobreza.

Al referirse al ajuste, sostuvo que recayó sobre el sector público y afirmó que “lo pagó la casta”, al tiempo que aseguró que su salario permanece sin cambios desde el inicio de su mandato. También lanzó críticas al periodismo y al gobierno de Alberto Fernández por la gestión de la pandemia.

En el cierre, el Presidente se mostró optimista respecto a la evolución de la inflación y reafirmó su objetivo de avanzar hacia “el país más libre del mundo”.

El evento reunió a más de mil invitados, entre dirigentes políticos, empresarios e intelectuales de la Argentina y la región. Entre los asistentes se destacaron Mauricio Macri; el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger; y el ministro del Interior, Diego Santilli. También participaron el ensayista Álvaro Vargas Llosa y la dirigente venezolana María Corina Machado, quien intervino de manera remota.