El 6 de septiembre de 1930, el general José Félix Uriburu encabezó un golpe de Estado que derrocó al presidente radical Hipólito Yrigoyen y puso fin al segundo mandato del dirigente.
El levantamiento militar inauguró una etapa de inestabilidad institucional y marcó el comienzo de una serie de interrupciones del orden constitucional que atravesaron buena parte del siglo XX argentino.
Uriburu asumió como presidente de facto y disolvió el Congreso Nacional. El golpe de 1930 es considerado el primer golpe de Estado exitoso de la Argentina del siglo XX y abrió el período conocido como la Década Infame, caracterizado por el fraude electoral y la proscripción política.
La fecha quedó así asociada a tres dimensiones muy diferentes de la historia nacional: la tradición cultural del circo criollo, el desarrollo de la ciencia argentina y una de las rupturas institucionales más significativas del país.