Cada 19 de septiembre se celebra en Argentina el Día Nacional del Chamamé, una fecha establecida en homenaje a Mario del Tránsito Cocomarola. El género fue reconocido por ley como parte del patrimonio cultural argentino y en 2020 ingresó a la lista del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad de la Unesco.

Cada 19 de septiembre, Argentina celebra el Día Nacional del Chamamé, una fecha que reconoce a uno de los géneros musicales más representativos del litoral y que tiene como figura central a Mario del Tránsito Cocomarola, uno de sus máximos exponentes.

La fecha fue establecida por la Ley 26.558, sancionada en 2009, que reconoció al chamamé, en todas sus variedades, como parte del patrimonio cultural argentino y declaró de interés cultural nacional su preservación, recuperación y difusión. El 19 de septiembre fue elegido en homenaje a Cocomarola, quien murió ese día de 1974.

Nacido el 15 de agosto de 1918 en El Albardón, un paraje de San Cosme, Corrientes, Cocomarola creció en contacto con las tradiciones musicales de la región. Comenzó con el acordeón y posteriormente incorporó el bandoneón, instrumentos con los que construyó una extensa trayectoria y se convirtió en una referencia para las generaciones posteriores.

Entre sus composiciones más conocidas se encuentra «Kilómetro 11», una pieza que con el tiempo se transformó en uno de los grandes clásicos del chamamé y en una suerte de himno del género.

El chamamé está profundamente ligado a la identidad cultural del nordeste argentino. Su desarrollo estuvo acompañado por las tradiciones, las lenguas y las expresiones culturales de una región atravesada por influencias guaraníes, criollas y europeas.

La expansión del género hizo que dejara de ser una expresión circunscripta al litoral para convertirse en una de las manifestaciones centrales del folclore argentino. Sus acordeones, bandoneones y guitarras acompañaron fiestas populares, reuniones familiares y escenarios de todo el país.

Ese reconocimiento trascendió las fronteras argentinas. En diciembre de 2020, la Unesco incorporó al chamamé a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, una distinción que puso en valor su importancia cultural y su transmisión entre generaciones.

Así, cada 19 de septiembre no solo se recuerda a Cocomarola, sino que también se celebra una tradición musical que encontró en el litoral argentino una de sus principales expresiones y que, con el paso del tiempo, se convirtió en parte de la identidad cultural del país.