El gobernador bonaerense Axel Kicillof evitó confirmar una postulación presidencial para 2027 al plantear que «la candidatura tiene que ser un resultado, no un punto de partida: acá estamos para recorrer, para escuchar y articular» y destacó la necesidad de «construir una alternativa» al modelo de Javier Milei .

Lo dijo este lunes en diálogo con Radio 10, dos días después del acto del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en Avellaneda, donde la militancia le coreó «Axel presidente». «No me quiero hacer el tonto con lo que me gritaban, pero lo que hay que decir es que hay que estar dispuesto y preparado para lo que se viene, con la amplitud que se necesita», expuso.

Sobre el plenario, dijo que «desbordó las expectativas que teníamos». Contó que se estaba armando «desde hace tiempo», que hubo diez comisiones que debatieron educación, salud, producción y trabajo, entre otros temas, y que participaron «10 mil personas de todo el país en las carpas», además de 30 mil participantes en el acto. Según relató, vino gente de todas las provincias «por la suya, en auto, en micros», y pudieron charlar sobre la problemática de cada lugar. «Hay muchas ganas de terminar con esta pesadilla y por eso vino gente de todo el país», evaluó.

Ese día, en la sede de la Universidad Tecnológica Nacional de Villa Domínico, Kicillof cerró el Plenario Federal 2026 del MDF, el espacio que lanzó en mayo de 2025. Allí enfatizó: «Cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa que termine con este modelo y empiece una etapa distinta». Y advirtió: «No podemos cometer el error de sentarnos a esperar y especular con que el malestar económico resuelva por sí solo el problema político: no cuenten conmigo para esperar sentado».

Si bien no hubo un anuncio o lanzamiento formal, el acto se interpretó como un mensaje de proyección presidencial. A la vez, en su discurso marcó distancia de las construcciones «a control remoto», un mensaje dirigido a La Cámpora, pese a que afirmó que Cristina Kirchner está «injustamente presa».

Al ser hoy consultado al respecto, dijo que la frase tiene que ver «con escuchar, recorrer y acompañar como fuerza política a nivel federal, teniendo en cuenta las necesidades de todo el país».

En la radio, esta mañana el gobernador explicó cómo imagina esa alternativa. Recordó que «venimos de una experiencia que no fue buena a nivel electoral en 2023» y que se perdió «en muchas provincias», por lo que la reconstrucción «tiene que ser amplia» y convocar a «los sectores desilusionados». Según dijo, hay «una gran decepción de los que votaron a Javier Milei y se encuentran con esta crueldad y violencia», y planteó construir con los sectores golpeados por esa política.

Kicillof contó que viene recorriendo las provincias y que, más allá de las particularidades de cada una, «la crisis es la misma»: en Misiones la yerba, en Ushuaia la industria, «pero siempre se ve que la política económica de Milei afecta a todos». Junto con esas crisis generalizadas, percibió «mucho entusiasmo» y ganas de «buscar una alternativa, que hay que construirla». Y advirtió: «No alcanza el malestar, o sentarse a esperar que se geste una posibilidad de ganarle a Milei».

Sobre la economía, dijo: «La gente perdió el trabajo, no hay consumo». Cuestionó que, mientras «en todo el mundo, nadie destruye su ciencia, sus universidades», porque hay oportunidades ligadas a la reconfiguración productiva, Milei «hace todo lo contrario». Y agregó: «Milei regala recursos naturales en vez de que los aprovechemos. Nadie destruye industria, Milei sí».

En política exterior, criticó lo que definió como una alineación automática: «Lo que no podés hacer es alinear tu interés nacional a una dependencia automática a designios extranjeros. Las relaciones carnales de Milei son demenciales: meternos en la guerra de Irán, pelearse con Brasil es una locura. Vamos perdiendo oportunidades». En educación, discapacidad y jubilaciones, sostuvo, «hay que hacer todo lo opuesto a lo que hace Milei».

Rechazó que el empresariado no esté a favor de una eventual postulación suya. «Es falso decir que los empresarios, aunque se estén fundiendo bancan este programa o Milei. Es una construcción de la derecha, del gobierno y de los sectores del poder. Hay deseos del empresariado de que haya un plan federal, un programa de gobierno con mercado interno, capacidades de consumo y demanda».

«Hay un prejuicio con el peronismo. Pero creo que lo que hay que construir es una alternativa amplia que no se pare en la agenda limitada que nos quieren imponer: estar de acuerdo o no con las barbaridades que plantea Milei. El peronismo no es una caricatura: el orden es importante y la inflación es algo grave», continuó y resaltó que «Argentina tiene una enorme oportunidad de salir adelante».

Sobre la gestión nacional, fue tajante: «Hay ausencia del Estado en todo sentido, hay desgobierno y desinterés y absoluta ineptitud: echaron a 250 funcionarios, no les duran nada». Y sostuvo que «le echa la culpa a las familias, a las provincias y a los municipios». Además, volvió a denunciar los fondos que el Gobierno nacional recorta a la provincia de Buenos Aires.

También cuestionó lo que consideró parte del modelo libertario: «Es parte del modelo de Milei de echarle la culpa a las víctimas y de generar la sensación de que esto es la única opción, de que todo es culpa tuya: si te endeudaste, si no te fue bien en tu empresa o local, responsabiliza a las víctimas, y es su política económica lo que genera esto».

Sobre su agenda internacional, anticipó que mañana viajará a Nueva York. «Vamos a tener reuniones con empresarios norteamericanos e inversionistas de la provincia, una presentación en Columbia y un encuentro con el alcalde [Zohran Mamdani], a la que fueron invitados varios dirigentes», dijo. «Vidal tomó deuda en el mercado externo y nos dejó vencimientos concentrados en los primeros años de gobierno, Reestructuramos toda esa deuda, también con ellos nos reuniremos», agregó.