El Consejo Provincial del Partido Justicialista (PJ) bonaerense resolvió este miércoles convocar al Congreso partidario para el sábado 21 de noviembre a las 10, una reunión en la que Máximo Kirchner asumirá la presidencia del órgano, tal como establece el acuerdo alcanzado entre el sector del gobernador Axel Kicillof y La Cámpora para ordenar la conducción del peronismo provincial. El encuentro tendrá modalidad híbrida: la mesa funcionará en la sede partidaria de La Plata y el resto de los congresales participará de manera virtual.
Kicillof PJ

La decisión llegó un día después de la reunión que mantuvieron Kicillof y Kirchner en la Gobernación, en una señal de distensión entre los dos principales sectores del peronismo bonaerense. Al término del encuentro del Consejo, el mandatario provincial buscó poner el foco en la construcción política hacia adelante. Reconoció que dentro del peronismo es lógico que existan discusiones, debates y matices, pero sostuvo que todos los sectores comparten la necesidad de construir una alternativa al Gobierno nacional. En ese sentido, dejó una definición sobre el escenario electoral: “Cuatro años más de Javier Milei, imposible. Imposible para la Argentina. Que termine esta pesadilla”.
La reunión se realizó en la sede del PJ, ubicada en calle 54 N° 618, y contó con la participación de la vicegobernadora Verónica Magario, el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, y su par de Trabajo, Walter Correa. También estuvieron los intendentes Federico Otermín (Lomas de Zamora), Mariel Fernández (Moreno), Iván Villagrán (Carmen de Areco), Fernando Espinoza (La Matanza), Julio Alak (La Plata), Ariel Sujarchuk (Escobar) y Gustavo Barrera (Villa Gesell), y los diputados provinciales Mariano Cascallares, Ariel Archanco, Juan Pablo de Jesús y Soledad Alonso. Completaron la lista la senadora bonaerense Fernanda Raverta, la diputada nacional Victoria Tolosa Paz y el presidente de Provincia Seguros, Alberto Descalzo.
Alak

El acuerdo entre Kicillof y Máximo Kirchner
“Fue preparatoria esta reunión”, explicó Kicillof al referirse a la cumbre que había mantenido la noche anterior con el diputado nacional. El mandatario confirmó que la presidencia del Congreso quedará en manos de Kirchner, un entendimiento que, según dijo, “venimos hablando desde hace tiempo”.
Correa

Durante el encuentro también se completó la designación de secretarías que permanecían vacantes. En ese marco, Walter Correa fue nombrado secretario de Asuntos Gremiales. Además, se repasó la marcha del curso de formación política que encabeza Alak, que ya cuenta con cerca de 20.000 inscriptos en distintos puntos de la provincia, y de la campaña de afiliación, a cargo de Cascallares. Kicillof anticipó, por otra parte, que el 20 de noviembre podría realizarse un acto por el Día de la Soberanía.
Durante la sesión del Consejo hubo un análisis de la situación económica y social, un repudio al ataque contra trabajadoras trans ocurrido en la Ciudad de Buenos Aires y una expresión de solidaridad con Cristina Fernández de Kirchner, quien cumple su condena en San José 1111. También se planteó la necesidad de sostener los espacios de diálogo dentro del peronismo y promover una mesa de discusión sobre el modelo de país, con participación de representantes de la industria, el campo y los trabajadores.
Kicillof contra la reforma electoral de Milei
Buena parte de las declaraciones del gobernador estuvieron dirigidas a cuestionar la iniciativa del Gobierno nacional para modificar el sistema electoral. Kicillof sostuvo que La Libertad Avanza se había fijado el 31 de octubre como plazo para avanzar con la eliminación de las PASO, pero que finalmente no pudo hacerlo. Atribuyó ese freno a las conversaciones que el peronismo mantuvo con gobernadores y jefes de bloque, además de los contactos con Kirchner y el líder del Frente Renovador, Sergio Massa.
El mandatario acusó a la Casa Rosada de buscar una “manipulación del sistema electoral” en beneficio propio y cuestionó la estrategia del jefe de Gabinete, Diego Santilli, para conseguir respaldos legislativos entre los gobernadores. En ese sentido, denunció el uso del “látigo y billetera” y apuntó contra el mecanismo de adelantos financieros a las provincias.
“Te roban los recursos y después lo que te ofrecen es prestártelo, si les votás lo que ellos quieran, con intereses. Es el crimen perfecto”, disparó. Según planteó, hay provincias que no pueden afrontar el pago de salarios y terminan recurriendo a esos préstamos, con el condicionamiento político que, a su entender, implica la negociación.
En ese marco, también ironizó sobre la búsqueda de una figura que pueda reemplazar a Javier Milei dentro del oficialismo. “Hoy lo bauticé una ‘rueda de auxilio’. Pinchó Milei, buscan una rueda de auxilio, pero van en la misma dirección”, sostuvo.
Kicillof también hizo una lectura del escenario internacional y celebró los resultados electorales que, a su entender, representan un revés para los liderazgos de derecha. Destacó la derrota de Donald Trump en Estados Unidos, la victoria de Lula da Silva en Brasil y las dificultades de Benjamin Netanyahu para formar gobierno en Israel. El gobernador interpretó esos movimientos como señales de un escenario internacional en disputa y cuestionó el alineamiento de Milei con Trump.
PJ bonaerense

Reelecciones, economía y salud: la agenda provincial
Consultado sobre la posibilidad de eliminar el límite a las reelecciones de los intendentes, Kicillof aclaró que el tema no se trató en el Consejo, aunque reconoció que está en discusión. “Yo no tengo reelección ni la estoy pidiendo”, aclaró antes de defender la continuidad de los mandatos locales.
“Hay muchísimos países del mundo donde, aun no teniendo reelección a nivel nacional o de gobernadores, la conservan a nivel local. ¿Por qué? Porque el dirigente local es un dirigente cercano, porque su mandato tiene que ver con cosas que se pueden constatar fácilmente y porque es un nivel de representación muy directo”, argumentó.
El gobernador vinculó el debate con el descrédito de la política. “Hoy todo el mundo habla de la crisis democrática, de que la gente no quiere ir a votar, de que no tiene quien la represente. Nosotros tenemos en la provincia de Buenos Aires 135 dirigentes que se formaron, que se prepararon, que son intendentes que llevan adelante su gestión”, sostuvo. Y respondió a quienes temen que la re-reelección perpetúe a los jefes comunales: “Hay muchísimos casos de intendentes que estuvieron uno o dos períodos, no los votaron de nuevo y perdieron. Perdieron porque la gente va y les reclama, les toca el timbre”, con problemas “muy concretos, que tienen que ver con la vida cotidiana”.
Kicillof admitió que el cambio “necesita determinada mayoría legislativa” y que se discute de cara a las elecciones del año próximo. “Espero que prospere”, dijo.
En el Gabinete bonaerense hay quienes van más lejos. “Si queremos ganar en 2027, tiene que salir la re-re, y muchos lo están empezando a entender”, planteó un ministro. En la Legislatura, donde debería aprobarse el cambio, hacen las cuentas con cautela: “Matemáticamente, los números dan. Pero faltan algunos acuerdos”, admitió un legislador.
Propatto

El Consejo también analizó la situación económica. Kicillof apuntó contra Milei, que ironizó sobre quienes dicen no llegar con el sueldo a mitad de mes: “Es tomarle el pelo a la gente, burlarse, porque es gente que lo está pasando mal”. El gobernador contó que se presentó un informe sobre los sectores productivos y el empleo en la Provincia, y que dos intendentes relataron lo que ocurre en sus distritos. “Es una situación muy trágica, dramática, y creo que no puede esperar demasiado”, advirtió.
También se refirió al endeudamiento de las familias y desestimó que el número de deudores haya dejado de crecer: “¿Cómo quieren que suba? No prestan más los bancos. Tienen una incobrabilidad enorme”. Para Kicillof, el problema de fondo es otro: “Los sueldos no alcanzan para cubrir las necesidades ya a esta altura básicas”.
En materia sanitaria, cuestionó el deterioro del sistema de salud y advirtió sobre las dificultades que atraviesan las obras sociales y las clínicas privadas bonaerenses. También apuntó contra el recorte del programa Remediar, al considerar que la interrupción de la provisión de medicamentos traslada una mayor demanda hacia los hospitales públicos. En contraposición, destacó el lanzamiento del programa Medicamentos Bonaerenses, financiado con recursos provinciales. “Es más caro no prevenir”, advirtió.
El acuerdo que desactivó la interna del PJ
La convocatoria al Congreso se produjo luego de semanas de tensiones entre el sector que responde a Kicillof y La Cámpora. A mediados de octubre, una reunión prevista para acordar los términos del encuentro partidario quedó suspendida en medio de un cruce entre el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, y el jefe del bloque de Fuerza Patria en la Cámara de Diputados bonaerense, Facundo Tignanelli. Desde el kirchnerismo habían cuestionado al gobernador por considerar que no estaba cumpliendo los compromisos asumidos.
El 22 de octubre, Kicillof y Kirchner volvieron a compartir una mesa junto a Massa en la Casa de La Pampa, en la Ciudad de Buenos Aires, para analizar la postura del peronismo frente al intento del Gobierno de suspender las PASO. La reunión del martes en la Gobernación, de la que participaron también Magario, Cascallares, Tignanelli y Otermín, terminó de encaminar el entendimiento por la conducción del Congreso.
Ese acuerdo había sido parte de la negociación que evitó una disputa por la presidencia del PJ bonaerense a comienzos de año. Kicillof asumió al frente del Consejo Provincial el 24 de abril, mientras que se estableció que Kirchner quedaría a cargo del Congreso, el órgano partidario que aprueba la plataforma electoral y autoriza las alianzas.
El clima de distensión también fue destacado por otros dirigentes que participaron del encuentro. Victoria Tolosa Paz valoró que Kicillof y Kirchner se hubieran reunido para coordinar la actividad partidaria y planteó la necesidad de “empezar a ordenar todas las tribus del peronismo” detrás del objetivo de ganar las elecciones de 2027, tanto en la provincia como a nivel nacional.
Kicillof PJ

“Tenemos que aprender a cuidar nuestras instituciones, y el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires es una de ellas”, sostuvo la diputada nacional, quien también reclamó mayor presencia de mujeres en la mesa de conducción del peronismo nacional. Además, defendió las PASO como herramienta para definir las candidaturas presidenciales y consideró que el Ejecutivo nacional no cuenta con los votos necesarios para eliminarlas. “No hay que tener miedo a la competencia”, afirmó.
La convocatoria del 21 de noviembre será, en definitiva, el paso institucional que terminará de formalizar el entendimiento entre los dos sectores que habían disputado la conducción del peronismo bonaerense. Con Kicillof al frente del Consejo y Kirchner en la presidencia del Congreso, el PJ buscará dejar atrás las diferencias internas y concentrar la discusión en la construcción de una alternativa política para 2027.