El ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, anunció hoy que mañana se pondrán en marcha las reuniones con intendentes bonaerenses para coordinar las tareas de las fuerzas de seguridad nacionales en ese territorio, como parte de las funciones del «Comando Unificado Conurbano» (CUC) creado a fines de marzo.
Fernández reafirmó que la cartera a su cargo trabaja con un «objetivo de colaboración» con el Gobierno bonaerense y ratificó además que los gendarmes que empezaron a operar en el Gran Buenos Aires «van a continuar todos los días».
En declaraciones al canal C5N, el funcionario anticipó que mañana empezarán las reuniones entre la secretaria de Seguridad y Política Criminal, Mercedes La Gioiosa, y los intendentes bonaerenses para «seguir perfeccionando el formato» previsto para la «participación» de las fuerzas de seguridad federales en el distrito.
Al respecto, remarcó que los efectivos federales «van a seguir entrando a todos los lugares donde sea necesario».
El funcionario destacó que el lunes por la noche comenzaron a operar los gendarmes en el circuito del transporte público del Gran Buenos Aires y afirmó que «van a continuar todos los días y estamos trabajando en eso».
El 27 de marzo, el Gobierno nacional había dispuesto la creación del CUC para brindar de una manera más «eficiente» las tareas de seguridad de las fuerzas policiales y de seguridad federales que actúan en ese territorio de la provincia de Buenos Aires.
Consultado por el ataque a golpes que sufrió su par bonaerense, Sergio Berni, durante la protesta por el crimen del colectivero Daniel Barrientos en Virrey del Pino, el funcionario reiteró que fue un «espanto» e «inaceptable».
«Estoy en contra de lo que le hicieron. Es una aberración. Si Argentina va a dirimir así sus problemas, estamos fritos», advirtió el titular de la cartera de Seguridad.
Además, en declaraciones formuladas en Rosario, Fernández repudió que «un ministro no pueda ir a un lugar cuando hay una complicación».
«Yo reivindico la actitud de Berni de ir y hablar», afirmó, y consideró que «tal vez yo hubiese sido más cuidadoso en la inteligencia criminal para ver si el tema está manejado para ir sin complicaciones».
Dijo además que es «llamativo que un grupo suba para robar un bolso y tenga dos coches de apoyo y dos armas de grueso calibre con munición Smith&Wesson, que es carísima».
También se solidarizó con la familia de la víctima y calificó a los asesinos de «enfermos, tarados, solo eso pueden ser».
