Cada 28 de julio se conmemora el Día Mundial contra la Hepatitis, una fecha impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para visibilizar una enfermedad que afecta a más de 250 millones de personas en el mundo y que, en muchos casos, permanece sin diagnóstico. Solo en 2024 se registraron 1,2 millones de nuevas infecciones.

La hepatitis es una inflamación del hígado, provocada mayormente por infecciones virales. Existen cinco tipos: A, B, C, D y E. Las variantes A y E se transmiten a través del consumo de alimentos o agua contaminada. En cambio, las B, C y D se contagian por contacto con sangre u otros fluidos corporales, y son las más peligrosas: pueden volverse crónicas y derivar en cirrosis o cáncer hepático.

“Los síntomas muchas veces son leves o inexistentes, lo que dificulta la detección temprana. Por eso el diagnóstico precoz y la prevención son fundamentales”, explicó a Télam el médico familiar Ricardo Tapia (MP 4288), del CMC Salta de Boreal Salud.

Si bien cualquier persona puede contraer hepatitis, hay grupos con mayor exposición al contagio, como quienes reciben transfusiones o tratamientos de hemodiálisis, personas con múltiples parejas sexuales sin protección, poblaciones en contextos de precariedad sanitaria y recién nacidos de madres infectadas con hepatitis B que no reciben la vacunación adecuada.

Frente a este escenario, la OMS y los organismos sanitarios locales promueven una serie de medidas preventivas:

  • Vacunarse contra la hepatitis A y B.
  • Mantener una higiene rigurosa, en especial el lavado de manos.
  • Consumir agua potable y alimentos seguros.
  • Usar preservativo en relaciones sexuales.
  • No compartir jeringas, agujas ni elementos de uso personal.
  • Realizarse controles médicos, especialmente si se pertenece a un grupo de riesgo.

“La vacunación es un pilar clave en la lucha contra la hepatitis. Pero también lo son la educación, el diagnóstico temprano y las prácticas seguras. Cada acción individual suma en esta batalla colectiva”, remarcaron desde Boreal Salud.

El Día Mundial contra la Hepatitis busca, además, fortalecer las campañas de concientización, ampliar el acceso a pruebas gratuitas, fomentar la vacunación masiva y promover políticas públicas inclusivas que permitan avanzar hacia la eliminación de esta enfermedad silenciosa.