La Secretaría de Obras Públicas del Ministerio de Economía aprobó mediante la Resolución 221/2025 el “Plan de Acción de Transición” de AySA para el período 2024-2026, que redefine los compromisos operativos e inversiones en agua potable y saneamiento en función de los recursos actualmente disponibles.
La decisión se produce tras la declaración de emergencia pública establecida por la Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos, que incluyó a AySA entre las empresas sujetas a privatización. En este marco, la política sectorial pasó a priorizar la sostenibilidad económica, social y ambiental del servicio, con foco en eficiencia y autosuficiencia.
El plan aprobado reemplaza parcialmente al esquema quinquenal 2024-2028 que había sido establecido en octubre de 2023, ya que los niveles de actividad previstos en ese documento resultaron inviables, según lo indicado por la propia concesionaria. En abril de este año, AySA presentó ante la Agencia de Planificación (APLA) una propuesta alternativa consensuada con sus áreas técnicas y legales, y con intervención del Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS).
El nuevo plan —que recibió dictamen favorable de la Comisión Asesora de APLA y de su Gerencia de Planificación Técnica y Económica— contempla la continuidad del servicio en las áreas actualmente cubiertas, concentrando los recursos en operación y mantenimiento, mientras se restringen las obras de expansión. La modificación se ampara en los artículos 67 a 69 del Marco Regulatorio, que permiten ajustes cuando existan causas extraordinarias debidamente justificadas.
Finalmente, el presidente de APLA emitió el 4 de julio la resolución que avala el plan de transición, elevándolo a la Secretaría de Obras Públicas, que lo aprobó formalmente seis días después.