El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) oficializó una actualización clave en el esquema de financiamiento del sector al duplicar el costo de referencia de una película nacional de presupuesto medio, que pasó de $300 millones a $600 millones.

La medida fue establecida a través de la Resolución 95/2026, publicada este martes en el Boletín Oficial. Según se fundamenta en la normativa, la actualización responde a los aumentos registrados en los costos de producción y busca garantizar el sostenimiento del fomento a la actividad cinematográfica nacional.

El nuevo valor tendrá impacto directo en el cálculo de subsidios y se aplicará de manera retroactiva a las películas estrenadas desde el 1 de septiembre de 2025.

En paralelo, el organismo definió mantener los topes de subsidios para largometrajes según su tipo. En ese esquema, las producciones de animación podrán acceder hasta un máximo del 43% del costo de referencia, las de ficción hasta el 34% y los documentales hasta el 17%, siempre bajo los límites establecidos por la legislación vigente.

La resolución también establece condiciones específicas para los documentales digitales, con límites de financiamiento de hasta el 70% del presupuesto aprobado y un tope del 5% del costo de referencia, en los casos de proyectos activos que cumplan determinadas condiciones.

En otro punto, el INCAA avanzó con una simplificación del régimen de subsidios al derogar artículos clave de la Resolución 485/2022, eliminando incentivos adicionales vinculados a criterios de género, territorialidad y modalidades de producción.

Desde el organismo señalaron que esta decisión apunta a unificar criterios, establecer reglas más claras y evitar esquemas accesorios que alteren el sistema general de financiamiento.

La actualización se inscribe en el marco de la política de fomento prevista por la Ley 17.741, que obliga al organismo a fijar anualmente el costo de una película de presupuesto medio como parámetro para la asignación de recursos del sector.