El presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner coincidieron hoy en ponderar el valor de «gobernar en favor de los intereses de las mayorías», condenaron la tendencia al endeudamiento y destacaron la importancia de la recuperación de YPF, al encabezar un acto por los 100 años de la empresa petrolera estatal en el predio de Tecnópolis, en la localidad bonaerense de Villa Martelli.
«En toda sociedad hay intereses que entran en tensión. Hay quienes quieren defender los intereses populares y otros los intereses de unos pocos, que son quienes aspiran a que el país se maneje como una estancia. Soy de los que creen que ganar dinero no es una indecencia, lo que es indecente es que la ganancia quede en manos de pocos y la pobreza se distribuya en millones», remarcó el jefe de Estado.
También aseguró que su Gobierno apunta a construir «toda la infraestructura necesaria» para dar respuestas a la creciente demanda mundial de alimentos y energía generada desde el inicio de la invasión a Ucrania, a la vez que consideró que es «indecente» que las ganancias queden en «manos de unos pocos y la pobreza se distribuya en millones».
Por su parte, Cristina Fernández de Kirchner resaltó que «gobernar es administrar las tensiones en favor de las mayorías» y postuló su convicción de que «la historia se construye también ante las adversidades».
Ambos dirigentes hablaron en un acto en el cual se transmitió un clima de unidad al interior del oficialismo, ante la presencia de trabajadores de YPF, ministros, funcionarios del gabinete y dirigentes de los distintos sectores del Frente de Todos (FdT).
El primer orador de este acto en conmemoración del centenario de la creación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) -tal como se denominó por primera vez a esta empresa estatal– fue Pablo González, titular de la firma, quien hizo un repaso de su gestión y ponderó la recuperación que de la economía concretada en 2012.
En el auditorio de Tecnópolis estuvieron el canciller Santiago Cafiero y los ministros Martín Guzmán, Matías Kulfas, Eduardo De Pedro y Aníbal Fernández, quienes se sentaron en las primeras filas junto a la secretaria legal y técnica, Vilma Ibarra; los senadores Anabel Fernandez Sagasti y Oscar Parrilli; el gobernador bonaerense Axel Kicillof, el embajador en Brasil Daniel Scioli, el procurador general del Tesoro, Carlos Zannini, y el ministro de Desarrollo de la Comunidad Andrés Larroque, entre otros.
«Puedo admitir que cuando hay una remuneración fuerte del trabajo tenemos tensiones inflacionarias, pero debemos concentrarnos en que gobernar es administrar las tensiones y hacerlo en favor de las grandes mayorías», declaró la Vicepresidenta en un mensaje en el que repasó los hechos históricos que rodearon al desarrollo de YPF y la jerarquía estratégica que le dieron o no los sucesivos gobiernos.
La presidenta del Senado hizo también un repaso de su gestión en materia de economía y expresó: «Con defectos, con errores y con modales que a muchos no les gustaban, nuestro espacio político encontró la forma de desendeudar a la Argentina».
«Recuperamos YPF y además le pagamos el corralito a la Alianza», subrayó la titular del Senado, en un discurso en el que también recomendó que quien quiera «gobernar sin tensiones ni conflictos que se postule para la Presidencia de Suiza».
El jefe del Estado, por su parte, comentó que durante su última gira por España, Alemania y Francia pudo comprobar que en esos países «todos saben del potencial de Argentina» en materia de energía, fortalecida por la actividad del yacimiento de gas de Vaca Muerta.
«Me hablaron de la energía, todos conocen Vaca Muerta. Todos interesados en el hidrógeno verde argentino, todos me hablaban del litio», señaló el jefe de Estado sobre el interés de sus interlocutores en esos encuentros.
El Presidente advirtió que hay que «recordar a los argentinos» que quienes «machacan sobre su desánimo» son los que cuando gobernaron hicieron que «cayera a la mitad la inversión» en exploración y explotación de los yacimientos hidrocarburíferos argentinos, en una clara referencia a la administración que encabezó Mauricio Macri.
El jefe de Estado también abordó la cuestión de la deuda externa, y afirmó hoy que “cuando un país se endeuda pierde libertad”, al recordar palabras del exmandatario Néstor Kirchner, y pidió “recordar para no repetir las malas experiencias”.
«Néstor decía siempre que cuando un país se endeuda pierde libertad. Siempre creo que hay que mirar al futuro y que ‘mañana es mejor’, como decía (el músico Luis) Spinetta en su canción Cantata de Puentes Amarillos. Pero los pueblos que no aprenden están condenados a repetir su historia. Pero eso tenemos que recordar, para no repetir las malas experiencias», afirmó.
Y en ese sentido, el mandatario subrayó: “Gobernar sin endeudarse es un acto de responsabilidad”.
A su turno, la vicepresidenta también marcó contrastes entre sus gestiones al frente del Poder Ejecutivo y el Gobierno de Cambiemos y pidió la transmisión de un video en el que Nicolás Dujovne (exministro de Economía de Mauricio Macri) admitía el bajo nivel de deuda de las empresas y de las familias durante la administración kirchnerista. «Dujovne decía que éramos estrafalarios por no endeudar a la Argentina, qué bárbaro», ironizó.
En el repaso de su gestión apuntó además que los salarios en toda la Argentina crecieron «78 puntos», pero, advirtió, cayeron un 20% en los cuatro años siguientes.
«La historia se construye frente a las adversidades con pecho y coraje», subrayó y graficó: «El futuro se construye en el presente».
Además, recordó las críticas que recibió su gobierno, diez años atrás, de parte de algunos medios de comunicación cuando se decidió la expropiación del 51% de YPF.
«No fue una decisión dogmática», aclaró sobre la estatización de YPF, sino que se trató de «recuperar la soberanía hidrocarburífera para los argentinos».
La exmandataria se mostró optimista en cuanto a la posibilidad de que «Argentina se convierta en un gran proveedor de energía para el mundo» y reclamó a Techint que «traiga su producción al país», en referencia al acero laminado que la corporación que encabeza Paolo Rocca importa a través de una empresa brasileña del mismo grupo empresario.
«Hay que pedir que las chapas de laminado las fabriquen acá, (en Argentina) que es dónde han ganado fortunas. El balance de 2021 triplicó el de 2020. Y es un insumo muy importante para toda la economía, para toda la industria. Si los preferimos a ellos en lugar de empresas extranjeras, que traigan la línea de producción a la Argentina, todavía tienen un horno apagado de la época del macrismo», señaló.
Aseguró que en la Argentina no se va a hacer solamente el gasoducto «Néstor Kirchner», sino «muchísimos» más.
En este marco, recomendó «sentarse con los empresarios, pero no como amigos sino pidiéndole que devuelvan algo» y, refiriéndose al Presidente, comentó: «Hay un deporte nacional por apoderarse de las reservas del Banco Central. Te dije (…) que vos tenés la lapicera, Alberto, te pido que la uses con los que tienen que darle cosas al país».
En el cierre, el Presidente remarcó que “Argentina tiene una oportunidad de tener un gran futuro”, reclamó “trabajar por la unidad” y aseguró que le seguirá “pidiendo a los compañeros trabajar para construir una Argentina justa, libre y soberana como la soñaron (Juan Domingo) Perón, Eva (Perón) Néstor (Kirchner) y Cristina (Kirchner)».