El romero, una planta aromática milenaria ampliamente utilizada en la cocina y la medicina tradicional, contiene ocho veces más hierro que las lentejas y puede ser un aliado clave para cubrir los requerimientos diarios de este mineral, especialmente en dietas vegetarianas o veganas.
Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España, 100 gramos de romero aportan 28,9 miligramos de hierro, frente a los 3,3 miligramos que contienen 100 gramos de lentejas, lo que representa un 18% de la ingesta diaria recomendada. El hierro es fundamental para la producción de hemoglobina, la proteína de los glóbulos rojos que transporta oxígeno desde los pulmones al resto del cuerpo.
La psiquiatra nutricional de la Universidad de Harvard Uma Naidoo destaca que esta hierba, además de su aporte mineral, posee compuestos como el ácido rosmarínico, el carnosol y el ácido carnósico, con propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y neuroprotectoras. Estos componentes contribuyen a fortalecer la memoria, la concentración y la salud cerebral.
Estudios internacionales, entre ellos uno de la Universidad de Northumbria (Reino Unido), señalan que incluso la inhalación de su aroma puede mejorar el rendimiento cognitivo en tareas que demandan rapidez mental. Investigaciones publicadas en la revista Therapeutic Advances in Psychopharmacology también vinculan su consumo con una mejor calidad de memoria en adultos mayores.
Incorporar romero fresco o seco a las comidas es una forma sencilla de sumar hierro a la dieta y aprovechar sus beneficios para la salud.