La campaña bonaerense entró en su tramo decisivo atravesada por un escándalo que sacudió a La Libertad Avanza y abrió una expectativa inesperada en el peronismo. Los audios que comprometen a Diego Spagnuolo y las agresiones que enfrentaron Javier y Karina Milei en recorridas por Junín y Lomas de Zamora reconfiguraron el clima político a días de la elección provincial del 7 de septiembre.

En todos los espacios reconocen que Fuerza Patria llega mejor posicionada que lo que se preveía semanas atrás, aunque la definición sigue siendo incierta. La lectura que hacen los consultores Shila Vilker y Gustavo Córdoba coincide en un punto: el episodio Spagnuolo golpea directamente en el electorado que eligió a Milei en el balotaje, con un nivel de dudas que oscila entre el 12 y el 15%. A eso se suma un deterioro de imagen: en apenas mes y medio, el Presidente perdió 12 puntos.

El modelo porteño en la mira libertaria

El comando electoral que conduce Sebastián Pareja intenta replicar el esquema porteño de mayo, cuando Manuel Adorni revirtió la tendencia en los últimos cinco días de campaña. Milei cerrará el miércoles en Moreno con la esperanza de repetir ese envión, aunque en el oficialismo libertario crece la intriga: ¿aparecerán más audios? ¿Podrá el operativo de seguridad garantizar una caravana sin incidentes?

En paralelo, la propia Casa Rosada asume que los números no son alentadores. “Estamos ocho puntos abajo”, admite un dirigente que sigue la estrategia bonaerense. La idea originaria de mostrar un mapa casi todo violeta como triunfo simbólico empieza a diluirse frente a la falta de entusiasmo en el electorado y a la irrupción de terceras fuerzas que fragmentan el voto opositor.

Intendentes, la carta del peronismo

El peronismo apuesta a la tracción territorial. Axel Kicillof recorrió distritos junto a sus principales intendentes —Ferraresi, Descalzo, Secco, Watson, Mussi, Cascallares, Espinoza— y el fin de semana se sumó a Sergio Massa, que se desplegó en Junín, Baradero, San Vicente y San Martín. La estrategia es clara: reforzar la movilización en municipios que concentran más del 70% del padrón.

En el oficialismo provincial confían en que la tercera sección puede aportar una diferencia de hasta 15 puntos, mientras que los libertarios aseguran que tienen ventaja en la quinta, sexta y séptima. El desenlace, coinciden todos, dependerá de la primera sección y del nivel de participación: si la apatía libertaria reduce la concurrencia, el peso de los aparatos municipales será decisivo.

Un escenario imprevisible

Milei dijo que esta elección funcionará como “piso” y que el verdadero techo de su fuerza se medirá recién en octubre. Esa apuesta a un doble turno deja dudas en ambas veredas: para los libertarios, la posibilidad de revancha; para el peronismo, la incógnita de si habrá compromiso en un eventual segundo round.

Por ahora, en Fuerza Patria predomina un optimismo prudente: creen que pueden imponerse por un margen estrecho, cercano al 3%. Pero nadie descarta un final abierto en el que el escándalo de corrupción, que alguna vez fue el combustible del ascenso libertario, se convierta en el talón de Aquiles del propio Milei.