El gobernador bonaerense vinculó la caída del consumo con el cierre de comercios e industrias y sostuvo que «no existe el milagro argentino» si la población no puede afrontar sus gastos básicos. También se refirió a su reciente viaje a Nueva York.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, afirmó que en la Argentina se perdieron más de 400.000 puestos de trabajo y atribuyó la situación a la caída del consumo y al rumbo económico del Gobierno nacional.

«No existe ‘el milagro argentino’ si la gente no puede pagar la factura de luz, el alquiler o la comida», sostuvo Kicillof en una entrevista con el periodista Gustavo Silvestre en Minuto Uno.

El mandatario provincial señaló que el aumento del costo de vida y la recesión impactan sobre la población y sobre las pequeñas y medianas empresas, y que la baja del consumo derivó en el cierre de comercios e industrias. «Funden todos. Y eso es lo que estamos viviendo, más de 400.000 puestos de trabajo perdidos en la Argentina», afirmó.

Kicillof sostuvo que el deterioro alcanza a sectores como la cultura, el cine, el teatro, el turismo, los servicios, la industria, la construcción y el comercio. «Hay una catástrofe, se está viviendo una catástrofe productiva, laboral, social», aseguró.

Además, cuestionó el esquema económico del presidente Javier Milei, al que acusó de favorecer al sector financiero en detrimento de la producción. «Están llenándole los bolsillos de guita a la timba financiera, que tampoco debe llamarnos la atención, porque ya sabemos de dónde vienen», señaló, y agregó que, al mismo tiempo, la economía real se deteriora.

El gobernador también se refirió a su reciente viaje a Nueva York, donde mantuvo reuniones con inversores internacionales. «Yo lo que fui a mostrar es la situación real de la Argentina, la realidad que tenemos, lo que pasa en el territorio», explicó.

En ese sentido, indicó que la situación no se limita al conurbano o al interior bonaerense: «En las provincias argentinas que anduve recorriendo y en todos lados es lo mismo».

«No hay solución provincial para problemas nacionales, no la hay. Entonces lo que hay que cambiar es el modelo económico», concluyó.