El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, rechazó las declaraciones del embajador propuesto por Donald Trump para la Argentina, Peter Lamelas, al plantear que «un enviado diplomático no puede comportarse como si fuera un tutor de las políticas soberanas del país que lo recibe».
«Es una violación del derecho internacional y una falta de respeto a nuestra dignidad nacional. Las expresiones del señor Lamelas evocan las épocas más oscuras de injerencia de los Estados Unidos en la vida democrática de nuestra región», expresó el mandatario en sus redes sociales.
Las afirmaciones del futuro embajador norteamericano fueron vertidas en una reunión de comisión del Senado estadounidense en Washington. Lamelas analizó la realidad argentina e identificó los objetivos que tendrá en su nuevo rol, entre los que señaló como un “problema”, la potestad de las provincias para negociar proyectos con otros Estados.
“El problema con Argentina es…”, comenzó, aunque luego se corrigió y continuó: “No es un problema, es un desafío, una solución. Allí hay 23 provincias, y cada una tiene su propio gobierno, y cada gobierno puede negociar con fuerzas extranjeras, con los chinos u otros, para que lleguen y realicen proyectos”.
«Mi rol también es ir al interior del país y asegurarnos de eliminar la corrupción. Apoyar a Milei y su gobierno a llegar a fondo con el atentado a la AMIA, y asegurar que Cristina Fernández de Kirchner reciba la justicia que se merece», añadió en torno a las tareas que llevaría adelante como embajador.
Para concluir, manifestó expresamente la voluntad incidir en el proceso electoral argentino, en claro apoyo al Gobierno actual. «Todavía hay un movimiento allí, un movimiento en curso, posiblemente más a la izquierda que el movimiento peronista, eso es algo con lo que tenemos que seguir teniendo cuidado. Argentina ha tenido tiempos inusuales, con múltiples presidentes, y tenemos que seguir apoyando la presidencia de Milei, en las elecciones de medio término, hasta el próximo período”.
Para Kicillof, «estas declaraciones no son un exabrupto aislado. Al parecer, Washington ha decidido reeditar la obsoleta Doctrina Monroe: aplica aranceles extorsivos a Brasil, cuestiona la soberanía del Canal de Panamá y busca condicionar procesos judiciales ajenos a su incumbencia. Incluso se permite opinar (¿estará opinando o ejerciendo presión?) sobre la absurda condena que pesa sobre Cristina Kirchner. Resulta evidente que aquel fallo primero se escribió en inglés».
«Pero lo que resulta más penoso y alarmante es el humillante sometimiento del gobierno de
Javier Milei a estas prácticas neocoloniales», prosiguió Kicillof y añadió: «Escuché decir al Sr. Lamelas que aspira a reunirse con los gobernadores. Ya le adelanto que ni se moleste en venir a La Plata: acá nadie lo va a recibir».
«El único aspecto positivo de las obscenas expresiones de Lamelas es que permiten entender mejor algunas conductas de Milei», indicó el gobernador y analizó que «además de bailar en las suntuosas fiestas de Donald Trump, Milei ataca permanentemente a los gobernadores, desfinancia a las provincias, desprecia el federalismo e incluso ha amenazado con intervenir la provincia de Buenos Aires. No es casualidad».
«Frente a este nivel de entrega y amenaza, las elecciones de septiembre y octubre no son unas simples elecciones legislativas. Hay que sumar fuerzas para defender la Constitución, el federalismo y la soberanía nacional», cerró Kicillof y como pos data escribió: «Señor Lamelas: ocúpese de los múltiples problemas que tiene su país y no se meta con la soberanía Argentina».