Axel Kicillof aprovechó una recorrida por General Alvear para volver a meterse en uno de los debates que más ruido hace puertas adentro del peronismo bonaerense. Frente al intendente radical Ramón Capra -uno de los jefes comunales alcanzados por el límite de mandatos-, el gobernador se pronunció otra vez a favor de habilitar que los intendentes puedan volver a competir y, de paso, dejó un mensaje para quienes especulan con atajos jurídicos: la definición, dijo, tiene que salir de la Legislatura.

«Me parece que en la provincia de Buenos Aires los sectores políticos, muchos ya se han expresado a favor de permitir que haya posibilidad de elegir a cualquiera, de no prohibir a ninguno», lanzó Kicillof, en una frase que cayó como un nuevo guiño a los alcaldes que empujan la reforma.

El mandatario se ocupó de marcar una diferencia con su propia situación. Recordó que la Constitución bonaerense no le permite buscar otro mandato y aclaró que no está hablando en beneficio propio. Pero enseguida volvió sobre el argumento que viene repitiendo cada vez que aparece el tema: para él, los municipios juegan con otra lógica. «Es muy infrecuente que a nivel de gobiernos locales no haya posibilidad de que se presenten todos los candidatos para que el pueblo vote a dirigentes que conoce, que son cercanos», sostuvo. Incluso remató con una definición que sonó a defensa cerrada de los intendentes: si hacen las cosas mal, «los conoce el pueblo».

No fue un detalle menor que también descartara, al menos públicamente, las versiones que circulan en los pasillos de la política bonaerense sobre una salida vía autonomía municipal. Mientras algunos imaginan trasladar la discusión a los concejos deliberantes, Kicillof prefirió cerrar esa puerta y dejó la pelota en el Palacio Legislativo. «Es un tema de la Legislatura», resumió.

La reaparición del gobernador en este debate llega en un momento especialmente sensible. La negociación por las reelecciones ya dejó de ser un expediente aislado y se convirtió en una pieza más de la compleja interna oficialista, donde también se mezclan el calendario electoral, las vacantes en la Suprema Corte bonaerense y el desdoblamiento de las elecciones. Cada declaración suma una ficha a una partida que, por ahora, sigue lejos de definirse.