La Autoridad del Agua de la Provincia de Buenos Aires (ADA) aprobó el Mapa de Peligrosidad Hídrica de la cuenca integrada por los arroyos San Francisco, Las Piedras, Sarandí y Santo Domingo, una herramienta clave para la planificación urbana, la gestión del riesgo y la prevención de inundaciones en el Conurbano sur.

La medida fue oficializada este lunes en el Boletín Oficial bonaerense, a través de la Resolución Firma Conjunta N° 1979-ADA-2025, y alcanza a los municipios de Avellaneda, Quilmes, Lanús, Lomas de Zamora, Florencio Varela y Almirante Brown, que deberán adecuar su normativa territorial a la nueva cartografía.

Según se establece en la resolución, el mapa identifica áreas con distintos niveles de peligrosidad por inundación, definidos en función de eventos con recurrencias de 10, 25, 50, 100 y hasta 200 años, de acuerdo con criterios geomorfológicos, hidrológicos y planialtimétricos, tal como lo exige el artículo 6° de la Ley N° 12.257 – Código de Aguas.

Restricciones a obras y nuevas construcciones

El Directorio de la Autoridad del Agua dejó expresamente aclarado que, en las zonas delimitadas como de peligrosidad hídrica, no se permitirá la creación de obstáculos, como obras o plantaciones, sin autorización previa del organismo, ni se podrá otorgar factibilidad hidráulica para construir.

Además, la resolución establece que los municipios alcanzados deberán incorporar la información del mapa en sus Códigos de Ordenamiento Territorial y de Edificación, fijando restricciones al uso del suelo y a las construcciones según el nivel de riesgo identificado en cada área.

El objetivo, según se desprende del texto oficial, es prevenir daños a las personas, a los bienes y al ambiente, y contar con una herramienta oficial y vinculante para la toma de decisiones urbanísticas en zonas expuestas a eventos hidrológicos extremos.

Base técnica y cambio climático

El mapa aprobado se elaboró a partir de estudios desarrollados por la Dirección de Planeamiento Hídrico, que incluyeron antecedentes hidrológicos, hidráulicos y geomorfológicos, datos actualizados de topografía, uso del suelo y regímenes de precipitación, y proyecciones de escenarios de cambio climático, con metodologías científicamente reconocidas y la participación de especialistas en la materia.

Junto con la cartografía, la ADA también aprobó la Memoria Técnica y Metodológica, que detalla los criterios utilizados para la confección del mapa y respalda su aplicación como instrumento de gestión pública.

Por último, se instruyó a la Dirección Provincial de Planes Hídricos, Monitoreo y Alerta a publicar el mapa en el geoportal oficial de la Autoridad del Agua y a brindar asistencia técnica a los municipios para su correcta interpretación e implementación.

La resolución fue comunicada a los Ministerios de Infraestructura y Servicios Públicos, de Gobierno, de Hábitat y Desarrollo Urbano, de Desarrollo Agrario, de Ambiente y de Seguridad, además del Instituto de la Vivienda, y a los gobiernos locales involucrados, consolidando el carácter interministerial de la política de gestión del riesgo hídrico.