Un total de 306 médicos que hicieron su residencia en hospitales públicos de la provincia de Buenos Aires fueron incorporados hoy a planta por el ministerio de Salud Bonaerense.
El 80 por ciento de estos profesionales se desempeñará en los servicios de guardia y otras áreas críticas, que es “donde más se precisan para reforzar los recursos humanos sanitarios”, afirmó el subsecretario de Atención de la Salud de las Personas, Leonardo Busso.
Las especialidades priorizadas “para mejorar los planteles” son las materno-infantiles como ginecología, pediatría, obstetricia, terapia intensiva pediátrica y neonatología.
También, quienes se desempeñan en terapia intensiva, unidad coronaria, clínica y traumatología, entre otras especialidades.
“Por segundo año consecutivo los residentes de especialidades críticas seleccionadas, que son las que más se necesitan, en lugar de irse del hospital cuando terminan su formación como residentes, se quedan con trabajo formal y prestan sus servicios y conocimientos a la comunidad”, reivindicó Busso.
El funcionario informó que el gobierno provincial “invierte 1.000 millones de pesos” en la formación de médicos y profesionales de la salud para ofrecerles capacitación de posgrado en hospitales públicos de la Provincia.
Esta política pretende “sumarlos a la planta permanente bajo la ley 10.471, garantizar el trabajo estable y, a su vez, el profesional devuelve con su trabajo el aporte que el sistema le dio en materia de capacitación”, concluyó.