El presidente Javier Milei participó este martes de la Derecha Fest en Mar del Plata, donde brindó un encendido discurso ante militantes y simpatizantes del liberalismo, con fuertes mensajes contra la izquierda y en defensa de su modelo económico. En ese marco, afirmó que “se le viene la noche a los zurdos” y celebró el respaldo popular a sus políticas.
Durante su exposición, Milei sostuvo que existe un hartazgo social frente a las recetas tradicionales y aseguró que el mensaje que se escucha en la calle es claro: “La gente dice basta de empobrecernos”. En ese sentido, remarcó que su gestión ya dio pruebas de que “el liberalismo es superior”, tanto en términos económicos como morales.
El mandatario también apeló a un tono más ideológico y simbólico al afirmar que “las aguas se separan cada vez más entre justos y pecadores”, en alusión al escenario político y cultural que atraviesa el país. __IP__
Según explicó, su gobierno representa un quiebre definitivo frente a lo que definió como décadas de decadencia impulsadas por el estatismo.
Finalmente, Milei hizo referencia a los foros internacionales y aseguró que “Davos es un lugar para dar batalla por las almas”, al plantear que la discusión no es solo económica, sino también cultural y filosófica. De ese modo, ratificó su intención de llevar el debate liberal a todos los ámbitos, tanto dentro como fuera de la Argentina.
Críticas al kirchnerismo
En un clima de euforia libertaria, el presidente Javier Milei protagonizó un momento de alta tensión política este martes durante su presentación en el «Derecha Fest». El mandatario interrumpió su discurso para sumarse a las chicanas de la militancia contra Cristina Kirchner, haciendo gestos explícitos sobre la prisión domiciliaria que la exvicepresidenta cumple desde mediados de 2025.
El episodio ocurrió cuando el público comenzó a entonar «Cristina tobillera» al ritmo de la canción It’s a heartache. Desde el atril, Milei respondió arengando con las manos y dándose golpecitos en el tobillo, en clara referencia al dispositivo de monitoreo electrónico que porta la dirigente peronista.
Minutos antes del gesto, Milei discurría sobre la «batalla cultural» y la teoría de Woodrow Wilson, pero los cánticos lo obligaron a pausar. «Es una arena que soy un poco inestable», bromeó ante la interrupción. Acto seguido, retomó la palabra para lanzar una dura sentencia: «La única prisión debería ser para los chorros como la señora».
El Jefe de Estado no se detuvo allí y amplió su ataque hacia el círculo empresarial vinculado a la gestión anterior, en medio de la polémica por la licitación de caños para Vaca Muerta. «Y no sólo debería ser para ella, sino también para los socios que tienen en el sector privado que hacen negocios turbios», advirtió.IP
Durante el acto, Milei también intentó entonar con el público el cántico «Saquen al pingüino del cajón», aunque se limitó a una estrofa alegando que «no podemos editar toda la canción».