El clima político en Maipú sumó un nuevo capítulo de tensión tras el procesamiento del exintendente radical Matías Rappallini y de la actual intendenta interina Lorena Otermín, en una causa que investiga presunto fraude electoral durante los comicios de 2019.
La resolución fue firmada por el juez federal Alejo Ramos Padilla, titular del Juzgado Federal N°1 de La Plata, quien consideró que existieron acciones coordinadas para retener documentos de identidad e impedir el voto de vecinos, en una elección que terminó con una diferencia mínima.
Según la investigación, al menos 27 personas habrían sido privadas de votar luego de entregar sus DNI bajo engaño. El expediente señala además que, en algunos casos, los documentos habrían sido devueltos a cambio de dinero, alimentos u otros bienes, en un esquema que habría apuntado principalmente a sectores en situación de vulnerabilidad.
El trasfondo no es menor. Aquella elección quedó en la historia local por su paridad extrema: Rappallini se impuso con 4.212 votos frente a los 4.163 del entonces candidato del Frente de Todos, Facundo Coudannes. Apenas 49 sufragios que hoy vuelven al centro de la escena judicial.
En el mismo fallo, el magistrado dictó la falta de mérito para un jefe policial y sobreseyó a otro de los implicados, mientras que la causa ya arrastra antecedentes con procesamientos a empleados municipales entre 2022 y 2023. Incluso, la Cámara Nacional Electoral había señalado la existencia de un mecanismo organizado para incidir en el proceso electoral.
El expediente sigue bajo la órbita del Ministerio Público Fiscal y ya tuvo un pedido de elevación a juicio en 2025, con nuevas indagatorias impulsadas este año para ampliar responsabilidades.
En paralelo, el dato político agrega ruido: Rappallini está de licencia desde 2024 y fue reemplazado por Otermín, quien ahora también quedó alcanzada por la decisión judicial. Todo ocurre pese a que el dirigente radical había logrado en 2023 su tercer mandato consecutivo, en un distrito que vuelve a quedar bajo la lupa.