Enero no es sinónimo de playa para el peronismo bonaerense. A un mes de las fechas clave para definir el futuro del PJ provincial, intendentes alineados con Axel Kicillof activaron una inusual movida territorial: llamados de WhatsApp, planillas bajo el brazo y funcionarios municipales recorriendo barrios en busca de afiliados y avales.
El apuro tiene fecha: el 3 de febrero vence el plazo para presentar avales y el 8 se oficializan las candidaturas. En el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) reconocen la actividad, aunque en el kirchnerismo miran de reojo.
Mientras tanto, puertas adentro del PJ se repite una pregunta incómoda: ¿hay plata para una interna? En la mesa chica del MDF lo dicen sin vueltas: una elección partidaria sería costosa y poco práctica, lo que vuelve a poner sobre la mesa la posibilidad de una lista de unidad.
En paralelo, la danza de nombres ya empezó. Suena una eventual reelección de Máximo Kirchner, aunque también aparece el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín. Del lado kicillofista, el nombre con más consenso es el de Verónica Magario, pero también se mencionan a Julio Alak y Andrés Larroque.
Con la rosca cruzada con otras disputas legislativas, el peronismo bonaerense atraviesa un verano caliente. En febrero, se sabrá si hubo acuerdo… o si la interna finalmente explota.