El reordenamiento más evidente se dio en el Senado, donde el PRO —que preveía funcionar con siete integrantes— quedó finalmente con cinco escaños, tras la salida de María Emilia Subiza y Marcelo “Chuby” Leguizamón, quienes conformarán un bloque propio que, en principio, se denominará Hechos, en sintonía con el esquema político que impulsan los hermanos Santiago y Manuel Passaglia.

Ambos legisladores habían participado de la bancada amarilla hasta la sesión preparatoria, pero se apartaron antes de su oficialización. Subiza responde políticamente al clan Passaglia, mientras que Leguizamón proviene del sector que acompañó al exintendente platense Julio Garro. Fuentes parlamentarias indicaron que su salida estuvo vinculada al malestar por las negociaciones internas del PRO durante la discusión de la Ley de Financiamiento solicitada por Axel Kicillof y por el reparto de cargos en organismos provinciales.

Con esta reconfiguración, el bloque que conducirá el exintendente de Junín Pablo Petrecca —referenciado en el esquema de Jorge Macri— quedará integrado por Guillermo Montenegro, Alex Campbell, Jorge Schiavone y Juan Manuel Rico Zini. Este último, alineado al intendente de Pergamino Javier Martínez, se mantiene por ahora en el PRO, aunque distintos sectores coinciden en que podría sumarse a Hechos en el corto plazo, lo que reduciría aún más el número de bancas amarillas.

Los Passaglia avanzan con bloques propios

El armado de los Passaglia también tendrá representación en Diputados, donde el exintendente de San Nicolás Santiago Passaglia encabezará un bloque propio acompañado por Ignacio Mateucci y Paula Bustos. La expansión del espacio, que alcanzó notoriedad tras la irrupción en el recinto de Manuel Passaglia en el debate por la Ley de Endeudamiento, busca consolidarse como una alternativa provincial por fuera del peronismo y del PRO tradicional.

La UCR profundiza su crisis interna

En paralelo al reordenamiento del PRO, la UCR atraviesa una nueva fractura que se expresa tanto en el Senado como en Diputados.

En la Cámara alta, todo indica que las radicales Natalia Quintana y Nerina Neumann funcionarán en bloques separados, división que replica la disputa entre los sectores que responden al intendente de Trenque Lauquen Miguel Fernández y el espacio que lidera el senador nacional Maximiliano Abad.

La disputa también impacta en la Cámara baja. Allí se conformaron dos bloques: uno encabezado por Diego Garciarena, alineado al abadismo, que suma a Matías Civale —referenciado en Martín Lousteau— y a Silvina Vaccarezza; y otro integrado por Valentín Miranda, Alejandra Lorden y Priscila Minnaard, que formalizaron la creación del bloque tras quedar desplazados del acuerdo entre Abad y Lousteau, que incluía la designación de Civale en la vicepresidencia que Lorden aspiraba a retener.

Un nuevo bloque radical con respaldo territorial

El nuevo espacio confirmó que operará bajo el nombre “UCR – Unión Cívica Radical”, con apoyo de intendentes radicales y del Comité Provincia, y que la presidencia será ejercida este año por Lorden y en 2026 por Miranda. La bancada anunció una agenda enfocada en la defensa del sector productivo, el desarrollo local y los ejes históricos del partido —educación, salud e institucionalidad—, mientras cada legislador mantiene vínculo directo con los jefes comunales de Saladillo, Trenque Lauquen y General Dorrego.

Un tablero todavía en movimiento

En el Senado aún quedan pendientes las definiciones sobre las nuevas autoridades del cuerpo —solo está confirmada la vicepresidencia del libertario Carlos Kikuchi—, por lo que las negociaciones podrían extenderse hasta la próxima sesión prevista para marzo.

Por ahora, el panorama muestra a un PRO disminuido, una UCR fragmentada y un sector —el de los Passaglia— que gana presencia legislativa y se proyecta como un nuevo actor dentro del mapa opositor bonaerense.