El Laboratorio de Investigación y Desarrollo de Bioactivos (LIDeB), que funciona en la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), ofrece un servicio gratuito y único en Argentina para el monitoreo terapéutico de tres fármacos claves en el tratamiento del síndrome de Dravet, una encefalopatía epiléptica genética de inicio temprano.
Se trata de la medición en sangre de los niveles de estiripentol, canabidiol y clobazam, utilizados en el tratamiento de las crisis epilépticas asociadas a esta enfermedad. El monitoreo permite ajustar con mayor precisión la dosis que requiere cada paciente, algo fundamental en el caso del estiripentol, un fármaco de difícil dosificación y que en Argentina solo se consigue mediante la importación por “uso compasivo”.
El servicio se brinda en el marco de una colaboración iniciada hace siete años con la organización europea ApoyoDravet, compuesta por familias de pacientes que conviven con epilepsias raras. “En nuestro país no existen laboratorios que midan los niveles de estiripentol en sangre, pese a que es uno de los medicamentos esenciales para esta patología”, explicó el doctor Alan Talevi, director del LIDeB.
El científico destacó que el monitoreo resulta clave para definir la dosis óptima de cada paciente, en función de sus niveles plasmáticos y del efecto combinado con otros anticonvulsivos. “Por ejemplo, cuando el estiripentol se administra junto con clobazam, se incrementa la concentración de ambos en sangre, lo que puede provocar efectos adversos si no se controla adecuadamente”, señaló Talevi.
El procedimiento se realiza únicamente con prescripción médica. Los pacientes deben extraerse sangre en su lugar de residencia y enviar una muestra congelada al laboratorio, ubicado en la ciudad de La Plata. Las muestras deben conservarse a -18 °C y contener al menos 0,5 ml de plasma o suero. Para más información, se puede escribir a lideb@biol.unlp.edu.ar o lideb.fce.unlp@gmail.com.
El método de análisis fue desarrollado por la doctora María Esperanza Ruiz y el doctor Sebastián Scioli Montoto, investigadores del LIDeB, y fue cofinanciado por ApoyoDravet.
“Como universidad pública, estamos convencidos de que el Estado debe brindar soluciones en aquellos casos donde el sector privado no interviene por falta de rentabilidad. Ese es nuestro compromiso”, concluyó Talevi.