Jigsaw puzzle, of senior man, falling apart

Dos grupos de investigación del Centro de Investigaciones en Química Biológica de Córdoba (CIQUIBIC, CONICET-UNC) obtuvieron financiamiento de la Alzheimer’s Association, una organización sin fines de lucro de Estados Unidos, para avanzar en estudios que buscan comprender los mecanismos de la enfermedad de Alzheimer y explorar posibles tratamientos, tanto en pacientes en estadios avanzados como en personas con síndrome de Down.

Uno de los proyectos es liderado por la bioquímica Anahí Bignante, quien investiga cómo la acumulación anormal de las proteínas beta amiloide (Aβ) y tau provoca toxicidad neuronal. Su equipo identificó previamente una “cascada de señalización” que desencadena esos efectos y actualmente prueba, en modelos animales, una droga llamada galeína para bloquear esa vía. El objetivo es evaluar si este compuesto puede frenar el daño neuronal, con la perspectiva a largo plazo de desarrollar una terapia segura y eficaz.

El otro grupo, dirigido por el investigador Lucas J. Sosa, estudia la neurodegeneración precoz que afecta a personas con síndrome de Down, quienes casi inevitablemente desarrollan Alzheimer hacia los 40 años. El trabajo se centra en el rol de la proteína precursora de amiloide (APP) —presente en exceso por la triplicación del cromosoma 21— y su vínculo con el aumento de tau fosforilada, en colaboración con la Universidad de Massachusetts.

Ambas investigaciones buscan esclarecer procesos que ocurren en etapas tempranas de la enfermedad, con la esperanza de contribuir a diagnósticos más precoces y al diseño de terapias que permitan ralentizar o prevenir la pérdida de memoria y otras funciones cognitivas.