El 12 de octubre es una fecha compleja: revisa sentidos, ahonda en las páginas invisibilizadas de la historia y se presenta como una oportunidad para repensar la identidad nacional. Día de la Raza, luego Día del Respeto a la Diversidad Cultural, otra vez Día de la Raza. Una efeméride que, como otras, deja en claro que todo lo que se nombra y cómo se lo nombra, guarda en su significado relaciones de poder.

La fecha recuerda la colonización de América, la imposición de una cultura sobre otras, preexistentes, por la fuerza. El 12 de octubre de 1492 Cristóbal Colón logró concretar la primera travesía de la corona española por el Atlántico que pisó tierra caribeña. Cinco siglos después, urgen respuestas o, al menos, la necesidad de plantear interrogantes sobre la cuestión indígena pasada y presente en la historia del continente americano.

En Argentina, recién en el censo poblacional de 2001 se incorporó una pregunta para caracterizar a la población indígena. Si bien anteriormente se habían realizado ocho censos nacionales de población – en 1869, 1895, 1914, 1947, 1960, 1970, 1980 y 1991 – en los tres primeros, la temática tuvo un tratamiento parcial y en los demás no fue considerada.

En el Censo 2010 se incluyó una pregunta en el cuestionario ampliado del hogar, y fue recién en el Censo 2022 que se definió que todas las viviendas particulares, todos los hogares y toda la población tendrían un cuestionario único, con una pregunta relativa al autorreconocimiento indígena para ser respondida por cada persona del hogar sin excepción. Asimismo, en el Censo 2022 se incluyó una pregunta relativa al nombre del pueblo indígena u originario respecto del cual la persona podría reconocerse y también se preguntó sobre la comprensión y conocimiento de la lengua.

Representantes de comunidades indígenas frente el Congreso Nacional. (Consejo Provincial de Asuntos Indígenas)
Representantes de comunidades indígenas frente el Congreso Nacional. (Consejo Provincial de Asuntos Indígenas)

El hecho de que el Estado se haya preguntado por la cuestión indígena en un procedimiento estadístico poblacional recién en el nuevo milenio, entrado siglo XXI, hace apenas tres años, es un dato sumamente elocuente. Deja a la vista que la discusión histórica sobre una identidad plurinacional, considerando la raíz ancestral originaria con seriedad y respeto, está en ciernes.

De acuerdo a los resultados del Censo 2022, el 2,9% del total de la población en viviendas particulares se reconoce indígena o descendiente de población indígena, lo que alcanza 1.306.730 personas. El 29,3% de los encuestados aseguró hablar o entender la lengua de su pueblo y, en total, a lo largo del país, se reconocieron 58 pueblos originarios o indígenas.

Las provincias de Jujuy, Salta, Chubut, Formosa, Neuquén y Río Negro son las que presentan mayor proporción de población indígena autopercibida respecto del total de población (entre el 10,1 y el 6,4%), mientras que Corrientes y Entre Ríos constituyen las provincias con menor porcentaje (1,3%). La provincia de Buenos Aires, por su parte, arrojó un 2,1% de reconocimiento de población indígena o descendencia. Lo cierto es que, con estos datos, es innegable e injusto creer que la cuestión originaria es algo vinculado al pasado. La identidad indígena es presente y convivimos en ella.

La Constitución Nacional en el artículo 75 inciso 17 reconoce la personería jurídica de las comunidades indígenas; en la misma línea, la Constitución Provincial en su artículo 36 inciso 9 reivindica la existencia de los pueblos indígenas en su territorio, garantizando el respeto a sus identidades étnicas, el desarrollo de sus culturas y la posesión familiar y comunitaria de las tierras que legítimamente ocupan.

Desplazamientos forzados y migraciones
En la provincia de Buenos Aires, de acuerdo al Censo 2022, 371.830 personas se reconocieron indígenas y, actualmente, se estima que suman unas 500.000. Además, en territorio bonaerense se encuentran presentes 18 pueblos originarios y 118 comunidades, la mayoría concentrada en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

“El Registro Provincial de Comunidades Indígenas (Reproci) comenzó a funcionar en 2016, muy de a poco, y luego en 2020 repuntó; pasada la pandemia pudimos entregar, entre 2022 y 2023, unas 22 personerías jurídicas que estaban atrasadas”, cuenta a Agencia DIB Nehuén Sosa, Secretario Ejecutivo del Consejo Provincial de Asuntos Indígenas (CPAI), organismo que coordina el Reproci, bajo la órbita de la Secretaría de Derechos Humanos bonaerense.