El ministro de Economía bonaerense, Pablo López, justificó el pedido de autorización para tomar deuda que la provincia elevó al Gobierno nacional y sostuvo que Buenos Aires es “la jurisdicción más austera del país”. El funcionario respondió así a declaraciones del titular del Palacio de Hacienda, Luis “Toto” Caputo, en medio de las negociaciones por el aval para acceder a financiamiento.
López indicó que el distrito “tiene el menor nivel de recursos y de gasto por habitante” y que, junto con Córdoba, “registra la dotación más baja de empleados públicos”. El ministro acompañó sus argumentos con una serie de gráficos que difundió en sus redes sociales.
Recordó además que la Ley de Financiamiento sancionada con más de dos tercios de los votos en la Legislatura bonaerense habilita un endeudamiento por el equivalente a 3.035 millones de dólares, destinado a garantizar los pagos de los servicios de deuda.
Según detalló, ese monto “representa apenas un tercio de la deuda que el Gobierno nacional mantiene con la provincia”, que estimó en 9.000 millones de dólares como resultado de “transferencias obligatorias interrumpidas y obras paralizadas”. “Si la Nación regularizara sus obligaciones, no sería necesario el endeudamiento” solicitado por la administración de Axel Kicillof, afirmó.
López sumó que a esa deuda pendiente se agrega “la pérdida de recaudación provocada por la destrucción de la actividad económica”, que calculó en más de 2.500 millones de dólares. “Entre obligaciones impagas y el impacto de las políticas nacionales, la provincia de Buenos Aires perdió 11.500 millones de dólares en recursos”, señaló.
Al trazar un balance del endeudamiento provincial, sostuvo que la situación actual “es mucho más saludable” que la heredada en 2019. Destacó que, por decisión de Kicillof, se llevó adelante “una administración responsable” que permitió reducir el stock de deuda desde el 9% al 6% del Producto Bruto.
También remarcó que la carga de intereses sobre el presupuesto bajó del 8% de los recursos en 2019 a menos del 3% en 2026, y que se modificó la composición del pasivo al priorizar financiamiento en el mercado local y con organismos multilaterales.
“Nuestra gestión ordenada nos permitió sostener las políticas públicas a pesar de la asfixia que impone el Gobierno nacional. Preservamos la sostenibilidad de la deuda mientras amortiguamos los efectos de sus medidas sobre los 17 millones de bonaerenses”, concluyó.