El gobernador Axel Kicillof encabezará este lunes un encuentro de cierre del año político junto a su espacio, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), en un clima atravesado por las tensiones crecientes con el cristinismo y el massismo. La cita será en Ensenada y combinará balance de gestión, proyección política y una fuerte catarsis interna.
La convocatoria está prevista para las 16.30 en el camping del Sindicato de Obras Sanitarias, en el distrito que gobierna Mario Secco, uno de los intendentes más cercanos al mandatario bonaerense. Allí confluirán ministros, legisladores, jefes comunales y referentes sindicales de la CGT y las CTA alineados con el MDF.
Desde el entorno del gobernador señalaron que el encuentro tendrá como eje central un repaso del año político y electoral, junto con la definición de expectativas para 2026. En la agenda aparecen la renovación de autoridades del PJ bonaerense y el armado nacional con vistas a 2027, pero también un inevitable descargo por el duro cierre de año que dejó al descubierto las desconfianzas dentro de Unión por la Patria. La discusión por la Ley de Endeudamiento, la disputa por los cargos y la pelea que se avecina en el peronismo provincial marcarán buena parte de los intercambios.
El MDF fue lanzado por Kicillof el 23 de febrero pasado como una herramienta política para confrontar con lo que definió como el “modelo”experimento de ajuste y crueldad” del gobierno de Javier Milei. La iniciativa provocó malestar en La Cámpora, que interpretó el movimiento como un factor de fragmentación del peronismo. Para el gobernador, en cambio, fue la vía para consolidar volumen propio y sentarse con mayor peso en la mesa de decisiones de Unión por la Patria.
La aparición del MDF atravesó todo el calendario electoral. Al momento de su lanzamiento, todavía no estaba definido si habría PASO ni si la Provincia desdoblaría las elecciones, una decisión que Kicillof terminó tomando en sentido contrario a la postura de Cristina Fernández de Kirchner y de Sergio Massa. Cada uno de esos debates estuvo signado por la tensión interna, aunque el punto más crítico fue el cierre de listas de Fuerza Patria, que derivó en una unidad forzada tanto para los comicios del 7 de septiembre como para los del 26 de octubre.
Las desconfianzas persistieron y se trasladaron a la Legislatura bonaerense durante el último tramo del año. El Ejecutivo provincial aguardaba la sanción del Presupuesto 2026 y la Ley Impositiva, pero especialmente de la Ley de Financiamiento, clave para afrontar vencimientos de deuda y transferir fondos a los municipios por hasta 3.685 millones de dólares. El acuerdo se destrabó tras ampliar cargos en organismos como el Banco Provincia y ceder espacios de poder, entre ellos la conducción de la Cámara de Diputados, al cristinismo y al massismo.
Sin embargo, el conflicto sigue abierto en torno a la vicepresidencia del Senado bonaerense, un puesto estratégico que permanece vacante por falta de consenso. Desde el axelismo sostienen que, al tratarse del tercer lugar en la línea sucesoria -por debajo de la vicegobernadora Verónica Magario-, debe quedar en manos de alguien cercano al gobernador y promueven el nombre de la senadora Ayelén Durán, ex La Cámpora hoy alineada con el MDF. El cristinismo, en tanto, impulsa al exintendente de José C. Paz, Mario Ishii, y presionó a Magario mediante una nota para convocar a sesión antes de fin de año. La vicegobernadora desoyó el planteo y respondió con una chicana política: convocó a sesionar recién para el 26 de febrero.
La pulseada por el PJ bonaerense
El próximo gran frente de disputa es la renovación de autoridades del PJ provincial. Este viernes, los consejeros partidarios -encabezados por Máximo Kirchner- acordaron que las elecciones internas se realizarán el 15 de marzo. El entendimiento incluyó cuestiones básicas como la fecha, los padrones, las afiliaciones, los apoderados y la conformación de la Junta Electoral.
El acuerdo fue precedido por varias reuniones. El MDF logró incorporar dos apoderados propios a los cuatro existentes, igualando así la representación del cristinismo. Además, se estableció que las resoluciones de la Junta Electoral -donde La Cámpora cuenta con ocho de los 13 miembros- requerirán una mayoría de dos tercios.
“Lo único que se discutió y se cerró fueron aspectos procedimentales para garantizar un proceso transparente”, explicó un consejero del MDF que participó de las negociaciones. “No hubo debate político sobre la futura conducción del partido. Nosotros creemos que el PJ debe acompañar de manera clara al gobernador, pero esa discusión recién empieza y se va a dar de acá al cierre de listas”, añadió.
Aunque tras el encuentro los distintos sectores repitieron la consigna de buscar la unidad, nadie se anima hoy a garantizar ese desenlace. El plazo para presentar listas vence el 8 de febrero y, en las próximas semanas, se abrirá de lleno la discusión política.