La publicación del Coeficiente Único de Distribución (CUD) 2026 por parte del Ministerio de Economía bonaerense activó, en silencio, una ronda de cálculos y llamados entre intendentes. Los cambios son quirúrgicos, pero en un contexto de recursos ajustados, cada milésima cuenta.
La Matanza sigue al tope del reparto, aunque pierde peso relativo, mientras que La Plata mejora su coeficiente y consolida su posición como segundo distrito con mayor participación. Lomas de Zamora también sube, en contraste con Malvinas Argentinas y Merlo, que retroceden. En el Conurbano norte, San Miguel aparece entre los ganadores, mientras que San Isidro y Vicente López figuran entre los que más resignan fondos.
El nuevo esquema volvió a poner en primer plano el mecanismo de protección que impide caídas mayores al 5% interanual. Para 2026, nueve municipios quedaron alcanzados por ese tope, entre ellos Ezeiza, Pinamar, San Isidro y Tordillo. En tres casos -Florentino Ameghino, San Isidro y Tordillo- es el segundo año consecutivo bajo protección, lo que anticipa un límite aún menor para 2027.
Un informe técnico de la consultora PPA también mostró tendencias de largo plazo que ya circulan entre despachos municipales: Escobar, Lomas de Zamora y La Plata acumulan varios años de crecimiento sostenido, mientras que Merlo y General Pueyrredón encadenan caídas consecutivas.
Sin grandes rediseños de fondo, el CUD 2026 dejó ganadores, perdedores y un dato político clave: la coparticipación volvió a convertirse en tema central de conversación entre intendentes, incluso en voz baja.