El Gobierno de la provincia de Buenos Aires oficializó este viernes un incremento en las tarifas de energía eléctrica, que tendrá un impacto promedio del 3,5% en la factura final de los usuarios residenciales, según lo establecido en la Resolución 64/2026 del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, publicada en el Boletín Oficial.

El aumento contempla, por un lado, el traslado de los precios mayoristas de la energía eléctrica definidos por el Gobierno nacional a partir de enero, y por otro, una actualización transitoria del Valor Agregado de Distribución (VAD), que remunera los costos propios de las empresas distribuidoras.

De acuerdo con los ejemplos oficiales, un usuario residencial N1 (ingresos altos) con consumo medio pasará de abonar $44.600 a $46.100 mensuales, mientras que un usuario N2 (ingresos bajos) verá su factura incrementarse de $27.500 a $28.500, en ambos casos con impuestos incluidos.

El nuevo cuadro tarifario comenzará a regir a partir de mañana, y el impacto se reflejará en los consumos correspondientes a los meses de enero y febrero, por lo que las facturas con los valores actualizados llegarán a los hogares entre febrero y marzo.

La resolución alcanza a las distribuidoras EDELAP, EDEA, EDEN y EDES, que prestan servicio en las distintas áreas de la provincia, y fue elaborada en base al recálculo efectuado por el Organismo de Control de Energía Eléctrica de la Provincia de Buenos Aires (OCEBA), conforme al Marco Regulatorio Eléctrico provincial.

En el texto oficial se aclara que, hasta tanto la Secretaría de Energía de la Nación implemente el nuevo régimen de subsidios energéticos focalizados, continuará vigente el actual esquema de segmentación por niveles de ingresos (N1, N2 y N3), así como las bonificaciones y consumos base establecidos por la normativa nacional.

La medida se enmarca en la Etapa de Transición Tarifaria que rige en la provincia y estará vigente hasta la implementación de la próxima Revisión Tarifaria Integral, actualmente en proceso.