Trabajadores de Fate se concentraron este martes en la histórica planta de San Fernando tras conocerse la decisión de la empresa de cerrar en forma definitiva su actividad como fabricante de neumáticos. La firma, propiedad de la familia Madanes Quintanilla y con más de ocho décadas de trayectoria industrial, despedirá a la totalidad de sus 920 empleados, liquidará su negocio y clausurará su planta ubicada en Virreyes, partido bonaerense de San Fernando.

Según confirmaron fuentes allegadas a la compañía, no se trata de un concurso preventivo ni de un nuevo proceso de reestructuración como el iniciado en 2019, sino de un “cierre definitivo”. “Se le paga a todo el mundo lo que corresponde: empleados, proveedores y bancos. Se liquida todo y se baja la persiana”, señalaron.

La empresa informó que indemnizará a sus trabajadores conforme a la legislación vigente. La decisión se enmarca en un contexto de fuerte retracción de la actividad industrial y de creciente ingreso de productos importados, entre ellos neumáticos. “Hace 30 años que la empresa pierde dinero, pero la invasión de cubiertas chinas cambió todo”, sostuvo una fuente cercana a la conducción.

En un breve comunicado firmado por el Directorio, Fate explicó que “los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente, sin dejar de valorar la vocación industrial que nos ha definido siempre”. En el texto, la firma destacó su trayectoria basada en la inversión, el desarrollo tecnológico y la calidad, y recordó que fue pionera en el abastecimiento de neumáticos radiales en el país, además de mantener presencia exportadora en Europa, Estados Unidos y América Latina.

“Fate es una empresa de capitales argentinos que durante más de ochenta años generó empleo de calidad, desarrolló proveedores locales, exportó tecnología y contribuyó al entramado productivo del país”, sostuvo la compañía.

El comunicado no incluyó declaraciones de su presidente, Javier Madanes Quintanilla. De acuerdo con el ranking 2024 de Forbes Argentina, el empresario posee un patrimonio estimado en 1.500 millones de dólares. “Hoy es un día de luto”, expresó una fuente cercana al directivo.

Antecedentes de la crisis

La empresa ya había advertido sobre dificultades estructurales en mayo de 2024, cuando desvinculó a 97 trabajadores por una “sostenida pérdida de competitividad exportadora”. En ese momento, atribuyó la situación a factores como la presión impositiva, restricciones cambiarias para el pago de insumos importados, deficiencias de infraestructura, sobrecostos laborales, baja productividad y conflictividad gremial.

Fate —acrónimo de Fábrica Argentina de Telas Engomadas— también denunció “asimetrías” en el comercio exterior que, según indicó, encarecían significativamente sus costos frente a productos fabricados en otros países, lo que tornaba “inviable” continuar exportando.

En 2022, la compañía fue una de las protagonistas de un extenso conflicto con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna), que paralizó las plantas de las tres fabricantes del sector en el país. En ese contexto, Madanes cuestionó con dureza al gremio y vinculó el conflicto con sectores de izquierda.

Durante 2024 y 2025, el aumento de las importaciones impactó de lleno en el mercado local. Según datos difundidos a mediados de 2025, en mayo ingresaron al país más de 860.000 neumáticos importados, el mayor registro mensual en más de dos décadas. Esa dinámica obligó a las marcas nacionales a reducir precios hasta un 15 por ciento.

La planta de San Fernando ocupa un predio de 40 hectáreas, con más de 157.000 metros cuadrados cubiertos y una capacidad productiva superior a cinco millones de cubiertas anuales. Hasta el momento, no fue informado el destino que tendrá el establecimiento tras el cese de actividades.