El radicalismo de la provincia de Buenos Aires decidió pisar el acelerador y adelantar sus elecciones internas: finalmente se realizarán el 7 de junio, con cierre de listas el 8 de mayo, varios meses antes de lo previsto.
La decisión fue tomada por amplia mayoría en los órganos de conducción transitoria del partido —el Comité y la Convención de Contingencia— que actualmente administran la vida institucional de la UCR bonaerense. En el calendario original, los comicios estaban fijados para el 6 de septiembre, pero los principales sectores internos coincidieron en que era necesario acortar los plazos.
El movimiento no es casual. En el radicalismo admiten que la prolongación del esquema de conducción provisoria empezó a generar ruido interno y debilitaba la estructura partidaria, por lo que optaron por acelerar el proceso de normalización.
La convocatoria al plenario del Comité de Contingencia fue impulsada por seis de sus diez integrantes —Sofía Gambier, Walter Carusso, Ariel Martínez Bordaisco, Miguel Lunghi, Miguel Bazze y Josefina Mendoza— y contó con quórum suficiente para avanzar con la resolución. Finalmente, con siete miembros presentes, se aprobó el adelantamiento del cronograma electoral.
El nuevo calendario luego fue ratificado por la Convención de Contingencia provincial, que avaló la medida con nueve votos a favor y uno en contra. La única disidencia fue del convencional Agustín Maspoli, cercano al sector que lidera Miguel Fernández.
En la misma reunión también se resolvió regularizar la Junta Electoral partidaria —encargada de organizar los comicios— y designar un nuevo apoderado del partido.
Detrás del acuerdo aparece un entendimiento político entre Futuro Radical, sector vinculado a Evolución y al gobernador santafesino Maximiliano Pullaro, y Unidad Radical, el espacio que responde al senador nacional Maximiliano Abad.
En ambos campamentos coinciden en que el objetivo es cerrar la etapa de transición interna y ordenar al partido de cara al futuro. Traducido al lenguaje político: empezar a acomodar las piezas pensando en las batallas electorales de 2027. Porque en la UCR bonaerense, aunque falten años, la carrera ya empezó.