La Legislatura de la provincia de Buenos Aires avanza hacia la definición de las comisiones en ambas cámaras, en un contexto de negociaciones dentro de Unión por la Patria, donde persisten diferencias entre el espacio del gobernador Axel Kicillof, el Frente Renovador de Sergio Massa y La Cámpora de Máximo Kirchner.

 Cámara de Senadores bonaerense      

En los pasillos legislativos descuentan que el acuerdo se cerrará en los próximos días, aunque todavía persisten los tironeos y las comisiones siguen sin conformarse.

Las fuentes del kirchnerismo consultadas coinciden en que el principal nudo que estira los plazos está en el Senado, donde las negociaciones siguen trabadas y las definiciones no terminan de cerrarse.

Cámara de Senadores

Allí, el foco principal está puesto en la comisión de Legislación General, que debe definir una nueva conducción tras la salida de Gustavo Soos en diciembre. El Frente Renovador impulsa a Malena Galmarini, mientras que el sector alineado con Kicillof busca posicionar a alguien de su riñón (podría ser Germán Lago o Ayelén Durán).

 Malena Galmarini      

En tanto, la comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos -en donde se tratan los pliegos judiciales- quedaría para el camporista Emmanuel González Santalla, y Presupuesto continuaría en manos del bahiense Marcelo Feliú. También es objeto de disputa la comisión de Reforma Política, especialmente relevante en un año atravesado por la discusión electoral, donde tanto la Gobernación como La Cámpora buscan tener peso.

Desde el kirchnerismo duro aseguran no comprender la demora en las definiciones. “Históricamente los jefes de bloque se sientan, acuerdan el reparto y listo. Eso ya pasó hace más de un mes y medio y no se entiende por qué no se oficializa”, señaló un legislador ante este medio.

En el entorno de la vicegobernadora, Verónica Magario, descartan que haya algo trabado y ofrecen otra lectura: los acuerdos se están tejiendo en ambas cámaras de manera articulada, y el Senado aguarda que Diputados termine de cerrar sus definiciones antes de oficializar las propias.

En Diputados

En Diputados, los acuerdos aparecen más encaminados. Las principales comisiones respetarían la distribución tradicional: Legislación General continuaría en manos del massista Rubén Eslaiman; Presupuesto, quedaría bajo la conducción de Juan Pablo De Jesús; y Asuntos Constitucionales y Justicia, sería para Lucía Iáñez, del espacio del Movimiento Derecho al Futuro que conduce el gobernador.

El presidente del cuerpo, Alejandro Dichiara, convocó a sesión para mediados de mayo, por lo que se descarta que para esa fecha las comisiones deberían estar oficializadas.

 Alejandro Dichiara      

El principal foco de conflicto en esta cámara sigue siendo la comisión de Reforma Política, donde La Cámpora impulsa a Micaela Olivetto y disputa ese lugar con otros sectores del peronismo. El escenario se complejiza porque La Libertad Avanza, que cuenta con una bancada de peso en el cuerpo, también pretende colocar un nombre propio en esa presidencia, lo que amplía la disputa más allá de los límites del oficialismo. No es un tema menor: allí se debatirán iniciativas como la Boleta Única de Papel, cambios en las PASO, un eventual desdoblamiento electoral y la discusión sobre las reelecciones indefinidas, ejes que impactan directamente en la estrategia de todos los espacios de cara a 2027.

Otra comisión que también demora las definiciones es la de Ludopatía, recientemente creada. Por un lado, el sector referenciado en Máximo Kirchner promueve a alguien de su espacio (suena Olivetto en caso de que no vaya a Reforma Política), mientras que el espacio vinculado a Martín Insaurralde impulsa a Marcela Basualdo.

“En los próximos días debería estar todo resuelto”, deslizó uno de los legisladores que participa de las negociaciones más finas en Diputados. La lógica del reparto, según describen, apunta a que los sectores que integran el oficialismo retengan las comisiones más relevantes de manera equilibrada, mientras que la oposición se quede con las que le corresponden por representación.

La lógica indica que la definición no debería demorar mucho más. A diferencia de los años electorales, cuando la actividad legislativa suele frenarse por el peso de las campañas, 2026 es un año par: tiempo hábil, en teoría, para legislar. Precisamente por eso, en la Legislatura nadie quiere que la foto de las comisiones sin conformar se extienda demasiado.