El ámbito político y judicial de la provincia de Buenos Aires recibió con conmoción la noticia del fallecimiento del doctor Carlos Ángel Natiello, presidente del Tribunal de Casación Penal bonaerense y una de las figuras institucionales más respetadas de los tribunales de La Plata.
Natiello, quien ejercía la presidencia del máximo órgano penal de la provincia desde el pasado 1° de enero, falleció este lunes 22 de junio, según confirmó formalmente la Suprema Corte de Justicia provincial a través de un comunicado. Su partida deja una sensible vacante en una estructura clave para la administración de justicia en el territorio bonaerense.
Un miembro fundador del Tribunal
La trayectoria de Natiello está intrínsecamente ligada al nacimiento y consolidación de la Casación provincial. El magistrado fue miembro fundador del Tribunal de Casación Penal en 1998, año en el que se puso en marcha el organismo tras la ambiciosa reforma procesal penal de la provincia.
Desde entonces, y a lo largo de casi tres décadas como magistrado de sala y Juez Decano, se consolidó como un eslabón fundamental de la jurisprudencia bonaerense, caracterizado por su perfil técnico y su rol en causas de alta relevancia institucional.
Jurisprudencia clave: de la perspectiva de género a las penas crueles
A lo largo de su carrera, Natiello firmó resoluciones de fuerte impacto doctrinario. En un fallo histórico junto a los entonces jueces Horacio Piombo y Benjamín Sal Llargués, Natiello determinó la inconstitucionalidad de esta figura penal por considerarla una «pena cruel», un criterio alineado con los tratados internacionales de derechos humanos. En sus intervenciones más recientes, el magistrado ratificó fallos que validaron las instrucciones impartidas a jurados populares bajo perspectiva de género, sentando un precedente clave para evitar que los estereotipos y prejuicios interfieran en las deliberaciones ciudadanas.
Pesar institucional
Tras conocerse el deceso, la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires emitió un comunicado institucional en el que se expresó: «Los jueces, funcionarios y empleados del Tribunal de Casación Penal lamentan su partida y acompañan a sus familiares y amigos en este difícil momento», al tiempo en que destacaron su «vasta trayectoria» al servicio del Poder Judicial.
La muerte de Carlos Ángel Natiello abre ahora un proceso de reordenamiento institucional en la conducción de la Casación bonaerense, un tribunal estratégico que define el destino de las causas penales más complejas de la provincia.