Cada país tiene su propio canon escolar, ese puñado de títulos que generación tras generación pasan por las manos de los estudiantes de secundaria y de las carreras de Letras. Algunos son parte de programas oficiales; otros, sin ser obligatorios en sentido estricto, se volvieron una tradición tan arraigada que resulta casi imposible egresar del colegio sin haberlos leído -como ocurre en la Argentina con el Martín Fierro, Cortázar o Borges-. Un recorrido por dieciocho países, entre clásicos ineludibles y autores contemporáneos que ya empezaron a instalarse en las aulas.
ARGENTINA
El Martín Fierro, de José Hernández, es el punto de partida casi obligado: el poema narrativo de 1872 sobre un gaucho perseguido por la ley que termina peleando contra el propio Estado que lo desamparó, texto fundacional de la literatura nacional y de lectura habitual en el último tramo de la secundaria. A eso se suma el cuento fantástico de Jorge Luis Borges (Buenos Aires, 1899-1986), con piezas como «El Aleph» o «Las ruinas circulares», y Julio Cortázar (Bruselas, 1914-Buenos Aires, 1984), con «Casa tomada» o «Continuidad de los parques», ambos clásicos de las antologías escolares. En el circuito universitario de Letras se agregan Rayuela, la novela de estructura fragmentada y lectura «a la carta» que Cortázar publicó en 1963, y textos de Ricardo Piglia o Roberto Arlt (Los siete locos), además de la tradición del ensayo con Facundo, de Domingo Faustino Sarmiento.
BRASIL
Dom Casmurro, de Machado de Assis (Río de Janeiro, 1839-1908), es la novela más citada del canon escolar brasileño: la historia de Bentinho y su obsesiva sospecha de infidelidad hacia Capitu, narrada por un protagonista cuya confiabilidad el lector no deja de cuestionar. Se suma Vidas secas, de Graciliano Ramos, sobre una familia campesina que huye de la sequía en el sertón nordestino, y Grande Sertão: Veredas, de João Guimarães Rosa, novela de prosa experimental sobre un exjagunço que reconstruye su vida de violencia y amor en el interior de Minas Gerais. Entre los contemporáneos, Clarice Lispector (A hora da estrela) es lectura frecuente en el nivel universitario.
MÉXICO
Pedro Páramo, de Juan Rulfo (1917-1986), es la novela breve que marcó a toda una generación de escritores latinoamericanos: Juan Preciado llega al pueblo fantasma de Comala en busca de su padre y se encuentra con un coro de voces de muertos. Junto a ella, La región más transparente y La muerte de Artemio Cruz, de Carlos Fuentes, y los cuentos de Juan José Arreola, son lectura habitual en la secundaria. En el ámbito universitario se suma Los de abajo, de Mariano Azuela, novela de la Revolución Mexicana, y la poesía de Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura 1990.
PERÚ
La ciudad y los perros, primera novela de Mario Vargas Llosa (Arequipa, 1936-2025, Nobel 2010), ambientada en un colegio militar limeño, es uno de los títulos más trabajados en la secundaria peruana, junto con Los ríos profundos, de José María Arguedas, sobre la infancia de un niño entre el mundo andino y el mundo criollo. En clave más clásica, los Comentarios reales de los Incas, del Inca Garcilaso de la Vega, cronista mestizo del siglo XVI, siguen siendo referencia obligada en los cursos de literatura colonial.
CHILE
La poesía de Pablo Neruda (Parral, 1904-1973, Nobel 1971), sobre todo Veinte poemas de amor y una canción desesperada, es lectura casi universal en la secundaria chilena, igual que la de Gabriela Mistral (primera Nobel latinoamericana, 1945). En narrativa, El obsceno pájaro de la noche, de José Donoso, y más recientemente Formas de volver a casa, de Alejandro Zambra, se volvieron habituales en los programas universitarios de Letras.
URUGUAY
Los cuentos de Horacio Quiroga (1878-1937), como «A la deriva» o «El almohadón de plumas», son un clásico ineludible de la secundaria uruguaya, con su estilo de horror y naturaleza selvática influido por Poe. Se completa con La tregua, de Mario Benedetti, novela epistolar sobre un empleado a punto de jubilarse que se enamora de una compañera joven, y con Ariel, el ensayo de José Enrique Rodó de 1900 sobre la identidad latinoamericana, texto fundacional que sigue integrando programas universitarios.
ESPAÑA
El canon depende de cada comunidad autónoma, pero hay un núcleo que se repite en casi todos los institutos: El Lazarillo de Tormes (anónimo, siglo XVI), primera novela picaresca española; Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes, del que suelen leerse capítulos seleccionados; La Celestina, de Fernando de Rojas, y en el Bachillerato, obras de la Generación del 27 y del 98, como Luces de bohemia, de Valle-Inclán, o El árbol de la ciencia, de Pío Baroja. En la asignatura de Literatura Universal de 1º de Bachillerato es frecuente encontrar Romeo y Julieta de Shakespeare, La metamorfosis de Kafka y El guardián entre el centeno de Salinger, además de fragmentos de Boccaccio, Baudelaire y Dostoievski.
FRANCIA
En el liceo francés, camino al Baccalauréat, es tradición leer a los clásicos del siglo XVII y XIX: Molière (El avaro, Tartufo), Voltaire (Cándido), Víctor Hugo (Los miserables) y Albert Camus (El extranjero, La peste), autor argelino-francés que en pocas páginas condensa buena parte del pensamiento existencialista del siglo XX. En la universidad, sobre todo en Letras, En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust, y Madame Bovary, de Gustave Flaubert -la historia de una mujer atrapada por el tedio del matrimonio burgués que la lleva a la ruina-, son referencias centrales.
ITALIA
La Divina Comedia, de Dante Alighieri (Florencia, 1265-1321), es lectura obligada en todo liceo italiano, generalmente trabajada a lo largo de los tres años finales de la secundaria, un canto por año (Infierno, Purgatorio, Paraíso). Se suma I promessi sposi (Los novios), de Alessandro Manzoni, novela histórica del siglo XIX ambientada en la Lombardía de la peste, considerada la gran novela fundacional del italiano moderno, y en el nivel universitario, Il Gattopardo, de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, sobre la decadencia de la aristocracia siciliana durante la unificación de Italia.
INGLATERRA
En la escuela secundaria británica es tradición pasar por al menos una obra de William Shakespeare -Macbeth, Romeo and Juliet o Hamlet suelen alternarse según el programa GCSE-, además de una novela del siglo XIX como Great Expectations, de Charles Dickens, o Pride and Prejudice, de Jane Austen, sobre las presiones matrimoniales y de clase que enfrenta Elizabeth Bennet. En el nivel A-Level y en la universidad se agregan 1984, de George Orwell, distopía sobre un régimen totalitario que vigila y reescribe la realidad, y Lord of the Flies, de William Golding.
ESCOCIA
Además de compartir buena parte del canon inglés, la educación escocesa reivindica su propia tradición: los poemas de Robert Burns (1759-1796), poeta nacional cuya obra se lee cada 25 de enero en el «Burns Night», y Trainspotting, de Irvine Welsh, novela sobre un grupo de jóvenes heroinómanos en el Edimburgo de los 80, que se volvió lectura frecuente en los programas universitarios de literatura contemporánea escocesa.
IRLANDA
James Joyce (Dublín, 1882-1941) domina el canon irlandés: Dubliners, colección de cuentos sobre la vida cotidiana dublinesa, es lectura habitual en la secundaria, mientras que Ulysses -la reescritura moderna de la Odisea condensada en un solo día de junio de 1904- es referencia casi obligada en cualquier carrera de Letras que aborde la literatura del siglo XX. Se suma la poesía de William Butler Yeats, Premio Nobel 1923, y la narrativa breve de la Nobel Alice Munro en los programas contemporáneos.
ALEMANIA
Rumbo al Abitur (el examen de finalización de la secundaria), los liceos alemanes suelen incluir Fausto, de Johann Wolfgang von Goethe, el drama sobre el sabio que pacta con Mefistófeles a cambio de conocimiento y placer absolutos, y Die Verwandlung (La metamorfosis), de Franz Kafka, sobre un viajante de comercio que amanece convertido en un insecto. También es habitual Draußen vor der Tür, de Wolfgang Borchert, sobre el regreso de un soldado a la Alemania devastada de la posguerra, y en el ámbito universitario, la obra de Thomas Mann (La montaña mágica, Los Buddenbrook).
ESTADOS UNIDOS
The Great Gatsby, de F. Scott Fitzgerald, y To Kill a Mockingbird, de Harper Lee -sobre el racismo en el sur estadounidense visto a través de los ojos de una niña-, son los dos títulos que con mayor frecuencia aparecen en los programas de high school. Se suman Of Mice and Men, de John Steinbeck, y The Catcher in the Rye, de J.D. Salinger. En la universidad, sobre todo en programas de Literatura, Beloved, de Toni Morrison (Nobel 1993), sobre una madre esclava perseguida por el fantasma de la hija que mató para salvarla de la esclavitud, se volvió un texto central de las últimas décadas.
FINLANDIA
El Kalevala, la epopeya nacional compilada por Elias Lönnrot en el siglo XIX a partir de la tradición oral carelia y finlandesa, es lectura de referencia en la secundaria, aunque suele trabajarse en fragmentos. En narrativa moderna, Väinö Linna, con Tuntematon sotilas (El soldado desconocido), sobre la experiencia finlandesa en la Segunda Guerra Mundial, es una de las novelas más leídas en los colegios, y en el ámbito universitario se suma la obra de Sofi Oksanen como referencia contemporánea.
PAÍSES BAJOS
Max Havelaar, de Multatuli (seudónimo de Eduard Douwes Dekker), novela de 1860 que denuncia los abusos del colonialismo holandés en Indonesia, es considerada la gran novela fundacional de la literatura neerlandesa moderna y suele integrar los programas de secundaria. Se suma Het Achterhuis (El diario de Ana Frank), lectura casi universal entre los adolescentes holandeses, y en el circuito universitario, la obra de Harry Mulisch (De aanslag) y Cees Nooteboom.
GRECIA
La Odisea y la Ilíada, de Homero, siguen siendo la base de la formación literaria griega, generalmente trabajadas en su idioma original o en versiones adaptadas a lo largo de la secundaria. Se suma la tragedia clásica -Antígona y Edipo Rey, de Sófocles- y, en clave moderna, Zorba el griego, de Nikos Kazantzakis, novela sobre la amistad entre un joven intelectual y un trabajador de espíritu libre en la Creta rural, lectura frecuente tanto en el colegio como en la universidad.
JAPÓN
Kokoro, de Natsume Sōseki (1867-1916), sobre la amistad entre un joven estudiante y un hombre mayor atormentado por un secreto del pasado, es una de las novelas más trabajadas en los programas de Lengua Japonesa (kokugo) de la secundaria. Se suma Rashōmon y otros cuentos de Ryūnosuke Akutagawa, y en el nivel universitario, Yukio Mishima (Confesiones de una máscara) y Kenzaburō Ōe (Nobel 1994) son referencias habituales, junto con el fenómeno más contemporáneo de Haruki Murakami, cuya obra empezó a incorporarse en cursos de literatura japonesa moderna.