Las piscinas naturales que aparecen con la marea baja convirtieron a este pueblo de Alagoas en uno de los destinos más buscados del nordeste de Brasil. Hay vuelos directos desde Buenos Aires a las dos ciudades más cercanas.
Aguas transparentes, arrecifes de coral y bancos de arena en medio del mar le valieron a Maragogi el apodo de “Caribe brasileño”. Este pueblo del litoral norte de Alagoas, a unos 124 kilómetros de Maceió y 130 de Recife, es una de las paradas obligadas para quienes buscan playa en el nordeste, y los argentinos están entre sus principales visitantes. De hecho, la Argentina ya es el principal mercado internacional del estado de Alagoas.
Cómo llegar desde la Argentina
Maragogi no tiene aeropuerto comercial, así que hay que combinar un vuelo con un traslado por tierra desde Maceió o Recife. Hoy existen vuelos directos entre Buenos Aires y Recife: GOL comercializa la ruta y también aparecen operaciones sin escalas de JetSMART y LATAM, aunque la frecuencia cambia según la temporada.
Maceió también suma conexiones. LATAM anunció vuelos directos entre Buenos Aires y Maceió a partir del 15 de diciembre de 2026, y para la temporada habrá además dos vuelos desde Córdoba y uno desde Rosario, comercializados por la operadora Ola y operados por LATAM.
¿Cuál conviene? En general, los vuelos a Recife suelen ser más baratos y tienen más opciones directas. Si la idea es combinar Maragogi con Maceió o con São Miguel dos Milagres, conviene volar a Maceió. Una alternativa es entrar por una ciudad y salir por la otra, alquilando un auto con retiro en una y devolución en la otra.

Desde cualquiera de los dos aeropuertos quedan entre 125 y 135 kilómetros por ruta. Se pueden hacer en auto, en transfer o en las vans compartidas que unen Maceió con la terminal de Maragogi. Para quienes no están acostumbrados a manejar en Brasil, sobre todo de noche, el transfer suele ser la opción más cómoda.
Cuánto cuestan los pasajes
En las últimas semanas se publicaron promociones de vuelos directos a Recife desde Aeroparque a partir de 412 dólares ida y vuelta para diciembre. Hacia Maceió, hubo tarifas de JetSMART desde 475 dólares para viajar entre diciembre y marzo, y de GOL desde 428 dólares pagando con tarjeta de crédito del ICBC. Los precios cambian todo el tiempo, así que conviene comparar siempre las dos rutas.
Las piscinas naturales
La gran atracción son las Galés, arrecifes de coral que emergen con la marea baja a unos 6 kilómetros de la costa. Allí se forman piscinas naturales de entre 1 y 5 metros de profundidad, con el agua a entre 24 y 31 grados y tan transparente que se ven los cardúmenes de peces de colores. Se llega en unos 30 minutos de barco.
No son las únicas. En total hay seis piscinas naturales habilitadas: Galés, Taocas, Barra Grande, Ponta de Mangue, Barretinha y la Croa de São Bento. De ellas, Galés, Taocas y Barra Grande son las únicas autorizadas para recibir catamaranes, y por eso son las más visitadas. Las salidas desde las playas del norte en embarcaciones más chicas ofrecen una experiencia más tranquila que la del catamarán.
El paseo cuesta en promedio unos 120 reales por persona, y puede sumarse cerca de 30 reales por el alquiler del equipo de snorkel. También se puede recorrer las piscinas en una jangada a motor, por unos 110 reales.
Un dato clave: las Galés solo aparecen cuando la marea está por debajo de 0,6 metros, y las visitas están reguladas por el Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio). Por eso, antes de viajar hay que consultar la tabla de mareas y reservar con anticipación, porque hay un cupo de visitantes por horario.
Toda la zona forma parte del Área de Protección Ambiental Costa dos Corais, la mayor unidad de conservación marina costera de Brasil, creada en 1997. Quien viola las normas de la reserva puede ser multado.
Playas y otros paseos
Maragogi tiene 22 kilómetros de costa con playas de perfiles muy distintos. Antunes, con arena dorada, cocoteros y piscinas naturales en la marea baja, suele elegirse como una de las más lindas. Ponta de Mangue, la última hacia el norte, es la más tranquila.
Otro clásico es el paseo en buggy por la costa, que cuesta en promedio 400 reales por vehículo, con lugar para cuatro personas. A unos 50 kilómetros, en Porto de Pedras, está el Santuario del Peixe-Boi, dedicado a la preservación del manatí marino, el mamífero marino más amenazado de Brasil. Los paseos en buggy hasta allí arrancan en 100 reales por persona, sin incluir la entrada al santuario.
Hacia el sur se extiende la llamada Ruta Ecológica, que atraviesa pueblos como São Miguel dos Milagres, Porto de Pedras y Passo de Camaragibe, con más piscinas naturales y playas casi desiertas.
Cuándo ir
Maragogi tiene sol todo el año y una temperatura media de 27 grados. La temporada alta va de diciembre a marzo, con condiciones ideales para las piscinas naturales. Los meses de menos lluvias son los mejores para el agua cristalina, aunque la tabla de mareas es el factor decisivo.